Funcionarios aseguraron que los problemas se deben a la poca calidad del líquido vital, luego del alud ocurrido en aquella localidad cordillerana. En algunos lugares Aysam cortó el suministro, sin embargo, y ante la falta de respuestas de los funcionarios, se desconoce si el agua es apta para consumo humano.
Luis Aguilar, director de Aguas de Luján, aseguró que “se produjeron trabajos en el dique Potrerillos. Se levantaron las compuertas para limpiar el barro del fondo. Esto produjo que la turbidez del riego haya aumentado considerablemente. A las 14.30 recibimos un turbio inusual, en valores que no se pueden tratar”.
Prácticamente en todos los departamentos del Gran Mendoza se percibió esta situación que provocó alarma en los usuarios, máxime si se desconoce la factibilidad de ser consumida por las personas, detalle esencial que hasta el momento no pudo conocerse. Este portal intentó en varias oportunidades comunicarse con los funcionarios de Aysam para consultar al respecto pero ninguno de ellos atendió los requerimientos.
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