Se hacen pasar por trabajadores de la Autopista de la Información y se llevan las máquinas supuestamente para repararlas. Las autoridades se dieron cuenta por reclamos insistentes de padres para recuperar los dispositivos.
El delito fue descubierto por personal técnico de la ULP ante los reclamos insistentes de un grupo de padres y tutores que solicitaban que las computadoras de sus hijos fueran devueltas. “En una oportunidad, preguntamos quién era el técnico que había retirado la netbook. Ante el desconocimiento, nos percatamos que había gente estafando a los niños", indicó Federico Gaido, jefe del programa Tecnología de la universidad.
Para evitar que estos episodios sigan ocurriendo, Gaido brindó una serie de indicios a tener en cuenta para identificar al personal autorizado: el técnico debe presentar una credencial de plástico que acredite su labor en la AUI; debe vestir un uniforme único; tiene la obligación de llenar un formulario donde quede asentado su nombre, firma y el posible problema a reparar.
“De lo contrario, los responsables de la Institución deben impedir que se retire la computadora de un alumno”, aseguró el jefe de Tecnología. “Seguramente los falsos técnicos seguirán apareciendo. Les solicitamos que se comuniquen al 4452000 cuando alguien no cumpla con los requisitos. Esto se soluciona con la colaboración de la sociedad sanluiseña. El fin es que los niños puedan disfrutar de sus computadoras”, concluyó.
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