Advierten que los turnos intermedios repercutirán en el rendimiento escolar

Aseguran que el horario reducido y el desarraigo de los alumnos repercutiría en el rendimiento escolar. Los padres también manifestaron sus quejas por los contratiempos que generan los horarios dispuestos
En la ciudad, una gran cantidad de escuelas primarias y secundarias se encuentran en proceso de refacción. Es por ello que sus alumnos tuvieron que ser derivados a otras instituciones, donde asisten a clases en turnos intermedios. El horario de escolaridad de estos estudiantes se vio reducida, ya que los módulos por materia tuvieron que se recortados aproximadamente 20 minutos. En otros casos, los chicos asisten a la escuela por un período de tres horas, lo cual afirman, podría tener consecuencias en los procesos de aprendizaje.

El licenciado Luján Miño explicó a La Mañana que el hecho de tener un horario reducido "limita mucho" el proceso de enseñanza, ya que al no contar con la totalidad de las horas los profesores y maestros deben seleccionar los contenidos, y algunos temas sólo se pueden tratar de forma superficial. "Eso implica que uno como profesor deba tomar el programa y elegir cuáles temas desarrollar y cuáles no. Obviamente, eso influye en la formación de los chicos. Dicen que veinte minutos no es mucho, pero a la larga, suma", explicó.

El profesor advirtió que a pesar de que aún no terminó el proceso evaluativo del primer semestre, se estima que el rendimiento de los alumnos "no tendrá los mismos resultados que cuando se desarrollan en la propia institución y se respetan los módulos de clase".

Primaria

En cuanto a los estudiantes de educación Primaria, este bajo rendimiento sería aún más grave. En algunas instituciones, los chicos asisten tan sólo tres horas diarias a las escuelas, de las cuales una se dedica al almuerzo.

"La repercusión sería más negativa en los primeros años de enseñanza. Porque no estamos hablamos de un chico de nivel medio, que algunos conocimientos generales tiene. Los chicos de la primaria aprenden las primeras nociones de matemática, conocimientos de ciencias naturales, dan los primeros pasos en lengua y literatura y aprender el abecedario y las estructuras lingüísticas. Son conocimientos básicos que al tener menos tiempo de elaboración se puede tratar con menor profundidad", profundizó Miño.

También influye en la formación de estructuras sociales, ya que los pequeños tienen menos tiempo para adaptarse a su primer contacto con una educación formal. "Siempre con los más pequeños el horario es muy importante, porque son más dispersos y necesitan un período de adaptación. Estamos hablando de niños", indicó el profesor.

De la misma forma, el cambio "brusco" del espacio físico puede influir en el sentido de pertenencia, sobre todo en el caso de los adolescentes. "Verse con sus pares y convivir es parte del aprendizaje. Al estar desarraigados, en una institución ajena en la que hay partes del edificio que no pueden acceder, implica un retroceso", añadió.

Los padres

Si bien los padres valoran los esfuerzos realizados para mejorar los edificios de las instituciones educativas, son muchos quienes manifiestan los contratiempos que generan los nuevos horarios de los chicos. "Muchos debemos salir de nuestros respectivos trabajos para llevarlos al colegio, porque entran a las once. Encima, muchos tuvimos que ir a escuelas alejadas, completamente fuera de nuestro recorrido habitual. Tendría que haber sido mejor organizado, pienso yo", dijo una madre.

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