La hipomagnesemia es una deficiencia mineral que se presenta bajo ciertas características climáticas que hoy están presentes. Especialistas del INTA explican cómo prevenirla. Hay que prestar especial atención con el efecto de esta lluvia sobre los rebrotes que pueden aparecer en los pastos luego de un período de seca y heladas.
Advierten sobre una deficiencia mineral en pastos de la zona por las lluvias
12/09/2012 15:36
Advierten sobre una deficiencia mineral en pastos de la zona por las lluvias
La hipomagnesemia es una deficiencia mineral que se presenta bajo ciertas características climáticas que hoy están presentes. Especialistas del INTA explican cómo prevenirla. Hay que prestar especial atención con el efecto de esta lluvia sobre los rebrotes que pueden aparecer en los pastos luego de un período de seca y heladas.
Estamos en época de pariciones. Las vacas necesitan comer forrajes con una cantidad adecuada de magnesio para evitar la aparición de tetania por hipomagnesemia. Y justamente si hay rebrotes en el pasto estos tendrán una baja concentración de materia seca, magnesio (Mg) y calcio (Ca) con un alto contenido de agua y de potasio (K), fuerte competidor del Mg.
Así planteadas las cosas, estos rebrotes serán factores que favorezcan la presentación de hipomagnesemia, una enfermedad que preocupa a los productores ganaderos desde que se detectó en la década del 60, y que posee un índice de mortandad del 4 al 5% en los rodeos afectados.
Mejor prevenir que curar
La especialista en Sanidad Animal del INTA Balcarce, Susana Cseh, sostiene que para evitar los problemas que puede provocar el consumo de pastos con rebrotes hay que controlar al rodeo. El Mg debe ser suministrado al animal con la dieta, exclusivamente por vía oral y en las épocas de mayores requerimientos.
Acciones a realizar para la prevención
Sacarle sangre a las vacas y asegurarse que la concentración de Mg es de 1,8 mg/100ml o más.
Analizar el pasto y ver si la cantidad de Mg es mayor a 0,20% de materia seca (MS). Calcular el potencial tetanizante (K/Ca+Mg) el cual debe ser menor a 2,2 mEq.
Si es necesario, suplementar preventivamente al rodeo con sales de magnesio por vía oral, suministrando fardo o rollo espolvoreado con óxido de magnesio. También se pueden dar piedras, bloques para lamer, sales en bateas. Pero como el Mg es amargo, muchas veces es rechazado por los animales, entonces, una buena estrategia es mezclar sus sales con maíz molido, afrechillo o emplear saborizantes.
En el caso en que los animales no acepten el suplemento salado, se puede mezclar el Mg con melaza.
Otra opción es agregar 1,5 g de cloruro de Mg por litro de agua en los bebederos, cuando se dispone de agua de buena calidad y cuando los mismos están protegidos de las inclemencias del clima.
Hay que recordar que los animales adultos necesitan recibir un total diario de Mg (pasto+ agua+ suplemento) de 30 gr y 6 g/día para terneros.
Mantener la suplementación durante el período de riesgo de los animales, desde la parición, hasta el pico de lactancia.
Emplear suplementos inyectables solamente cuando se trate a un animal caído o con síntomas de tetania.
Algunas prácticas de manejo
Reservar pasturas de otoño, rastrojos de maíz, fardos o rollos para suplementar a los animales durante el período de riesgo.
Evitar que los animales lleguen excesivamente gordos al parto. Para ello se puede aumentar la carga animal/ha o restringir el consumo desde el destete hasta un mes antes del parto.
Al realizar un cambio de pastura o alimentación este deberá ser gradual.
Es necesario, conjuntamente con el Mg, suministrar energía fácilmente utilizable para que el Mg se pueda absorver.
Cuando tenemos un animal con síntomas
Se debe recurrir a una fuente de Mg inyectable, teniendo en cuenta que sólo elevará la magnesemia durante 24 a 48 hs, por lo que inmediatamente se deberá asegurar un nuevo aporte de Mg por vía oral.
También es necesario suministrar una fuente de energía o glucosa por vía parenteral, para favorecer la absorción de Mg.
Mantener al animal hidratado con una solución salina, y si las condiciones climáticas son adversas, protegerlo de las mismas.
Distinción
De acuerdo con la investigadora, existen dos tipos de hipomagnesemia: “La primaria, cuando el contenido de Mg en el pasto es menor al 0,20% de MS –condición que no cubre los requisitos mínimos de ese mineral por parte del animal– y la secundaria, cuando el contenido de Mg en el alimento es el adecuado, pero la presencia de elementos interferentes impiden su absorción y utilización”. En cualquiera de los dos casos hay que hablar con especialistas para ver de qué forma tratarla.
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