Advierten sobre el alto nivel de consumo y su relación con la violencia y el delito

Advierten sobre el alto nivel de consumo y su relación con la violencia y el delito
Profesionales que trabajan en el tratamiento de las adicciones analizan la situación actual en la ciudad. Aseguran que creció la comercialización y la utilización de estupefacientes, y señalan que esto se traduce en una mayor agresividad social.

Los dos crímenes ocurridos el domingo y el lunes últimos -que se suman a una larga lista que incluye 15 muertes violentas en los últimos 13 meses- volvieron a conmover a la comunidad juninense y a partir de estos hechos, se hicieron numerosos análisis respecto del origen de la violencia en la ciudad.

Es allí cuando aparece la comercialización y el consumo de estupefacientes como uno de los factores que más se repitió a la hora de establecer posibles causales.

El propio intendente, Mario Meoni, al enumerar las causas de esta problemática, señaló esta semana que “esto tiene que ver con el narcotráfico, algo que hemos hablado en diferentes oportunidades, y que no tiene una raíz exclusivamente local, sino que tiene que ver con problemas de índole nacional, con problemas con las fronteras, con disposiciones y determinaciones de políticas públicas nacionales”.

En ese marco, los profesionales que trabajan directamente sobre esta cuestión, advierten que el consumo de drogas sigue aumentando y que esto, efectivamente, tiene relación con la violencia que se vive en la actualidad. Aunque se aclara que ese vínculo no es tan directo, sino que influyen allí otros factores a considerar.

Más consumo

Desde hace varios meses, la directora del Centro de Prevención de Adicciones (CPA) de Junín, Graciela Crupi, viene alertando sobre el incremento del consumo en los jóvenes, y destaca el avance de la cocaína entre los adolescentes de nuestra ciudad.

“La droga es accesible y cada vez son más los chicos que entran al mercado del consumo”, dice Crupi, que luego agrega: “En el CPA siempre seguimos con la misma variante: alcohol, marihuana y cocaína. Esta última está ocupando uno de los primeros lugares y ahora comienza a aparecer en adolescentes. Lamentablemente, está muy instalada, tanto en los jóvenes, como en el adulto. La realidad es que hoy se consigue muy fácilmente en todos los barrios y en todas las esquinas. Ya no es un lugar marginal o una determinada plaza”.

Por su parte, el psicólogo Matías Zárate, director terapéutico de la Comunidad “San Ignacio de Loyola”, una institución dedicada a la rehabilitación de adictos, asegura que el consumo “se ha mantenido en el tiempo”, aunque aclara que “es bastante alto”, para luego puntualizar: “Tal vez, por determinadas circunstancias o hechos que han salido a la luz en el último tiempo, ha cobrado más relevancia, pero esto viene desde hace años. Cuando pasa una cosa como esta, en donde se mezclan cuestiones de violencia o adicciones, donde aparecen generalmente menores de edad, no aparece como una consecuencia de algo que se produce en el último tiempo, sino que tiene que ver con lo que sucede desde hace unos cuantos años”.

Consumo y violencia

Los especialistas en materia de recuperación de adictos analizan cuál es la relación entre droga y violencia.

En referencia a este vínculo, Crupi asevera que “muchos de los pacientes delinquen con la droga, no por la droga. Como tenemos pacientes que por ahí delinquen consumidos, tenemos los que no, los que van lúcidos. Entonces, la droga es uno de los problemas más graves que tenemos a nivel social, pero el delito también va de la mano de otras cosas”. Aunque aclara que “no siempre la droga es el desencadenante de los robos”.

En tanto, Zárate considera que “Sí puede haber relación” entre consumo y violencia, pero agrega: “No sabría si la adicción es ‘la causa’ de la violencia. Sí es alto el grado de adicciones y de delincuencia y generalmente van de la mano, pero no se trata de que una cause la otra. Generalmente, quienes están en la delincuencia están vinculados con las drogas, sobre todo los más chicos”.

Para el psicólogo de la comunidad terapéutica San Ignacio, “a veces, para conseguir drogas, se cometen actos delictivos”, aunque remarca que “las personas mayores, quienes ya tienen una suerte de carrera en la delincuencia, justamente, en los días previos a cometer un hecho no consumen, porque eso ‘los pierde’. Con los jóvenes es distinto, absolutamente. La violencia exacerbada, en donde no hay ningún tipo de razón, generalmente se da bajo los efectos de alguna sustancia”.

Con todo, Zárate advierte que la explicación a lo que sucede en la actualidad, es más profunda y tiene su origen mucho más atrás en el tiempo: “Esto no es de ahora, es imposible que un escenario como éste se geste de un día para otro. Lo que atraviesa todo esto, que aparece en hechos muy preocupantes como lo son las adicciones y la violencia, en realidad está atravesado por factores políticos, sociales, y un montón más, que se vienen arrastrando. Si hay un crecimiento, es más bien lento y sostenido, desde hace mucho tiempo”.

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