Es el escenario que ven en los negocios si sigue un paro en el Puerto de Mar del Plata. Dicen que aún con un arreglo la provisión será menor a la normal.
“Si el paro no se arregla podría llegar a escasear el pescado. En mi caso tengo mercadería para vender hasta el martes”, señaló María, encargada de un local que está en la esquina de San Martín y Lavalle. En otros negocios de la capital indicaron que aún si se llega a un acuerdo la cadena de suministro ha sido alterada y no se puede volver atrás. “Vamos a tener menos provisión, la mitad de la que habría bajo condiciones normales”, destacó Nahuel, propietario de un comercio ubicado por calle Maipú. Los proveedores informaron que si el conflicto en Mar del Plata no es solucionado, las pescaderías deberán abastecerse de las regiones del sur de la Argentina. Este cambio, sin embargo, implicaría reajustes importantes. “El precio se encarecería un montón”, alertó María. Para Nahuel esta alternativa igual no alcanzaría para evitar los faltantes para Semana Santa. “En estas zonas hay mal tiempo; y tampoco creo que tengan la capacidad para satisfacer a todo el país”, señaló.
A diferencia de lo que ocurre con la carne vacuna, que hace años muestra una gran inestabilidad con baja producción y precios que no paran de subir, el mercado del pescado se había caracterizado por esquivarle a estos vaivenes. Por eso los comerciantes puntanos observan afligidos la manifestación del conflicto y las radicales estrategias de negociación que han adoptado los sindicatos para conseguir sus propósitos. “No hay antecedentes de un paro como éste. El problema está en que los gremios últimamente se han vuelto muy poderosos. Son 50 personas que tienen parado el puerto de Mar del Plata”, señaló Nahuel, quien remarcó que “hay gente que sí quiere trabajar, y eso provoca enfrentamientos entre ellos”. En la pescadería de San Martín y Lavalle comparten la idea. “Allá los sindicatos son terribles y no dejan salir un solo camión”, destacó María con resignación.
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