Mediante distintas maniobras un legislador nacional, que se interesa por cuestiones previsionales, busca desestabilizar la gestión del actual titular de la ANSES- UDAI Formosa, Juan Arévalo con el único fin de ubicar a su hija en ese lugar.
El ?lobby? para mover al funcionario está motorizado en denuncias de autoritarismo; la curiosidad por el origen de sus propiedades, que evidentemente están creciendo; aducen también que el ?colorado? de la ANSES tendría ciertas preferencias con algunas agentes, ya que el nivel de permisividad hacia algunas de ellas genera toda clase de reacciones entre el personal.
Otro tema también inquietante es el relacionado con la ?connivencia? que habría entre algunas agentes con el personal de seguridad, incluso se habla de relaciones que ya dejaron sus ?frutos?. Estas reiteradas situaciones provocaron graves dificultades y enfrentamientos entre los empleados que no pueden controlar sus problemas de ?alcoba?. Todo este panorama está siendo aprovechado por el legislador de apellido compuesto, para potenciarlos o agravarlos.
Gracias a sus influencias, y dada su premura para provocar la ?caída? de Arévalo, es que se habla de la presencia del gerente regional y de miembros de la Asociación del Personal de los Organismos de Previsión Social (APOS) para alcanzar su cometido y poner definitivamente en tela de juicio no solo la gestión de Arévalo y el funcionamiento de la ANSES Formosa.
Ahora bien, si desembarcara la hija del diputado, nada asegura que los problemas amorosos, los privilegios y el difuso rol de la Policía Federal se terminen, porque las situaciones que se viven allí no serían nuevas.
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