El hallazgo en el Vaciadero Municipal, de un feto con el cordón umbilical, con prendas de vestir y restos de placenta, da cuenta de la dramática situación por la que atravesó una mujer, de quien se desconoce si pudo tener la correspondiente atención sanitaria y psicológica.
“En la Argentina hoy se considera un delito, pero no evita que se realicen estas prácticas clandestinas que provocan miles de muertes”, reflexionó la especialista.
Behrens advirtió que “en general son muertes de mujeres jóvenes y de mujeres de bajos recursos, porque la gran hipocresía de este país es que justamente, el aborto, mientras siga clandestino, mueve millones en el mercado negro y las que pueden se los pagan en clínicas, con condiciones de higiene y seguridad garantizadas”, y que, “las que no pueden se los hacen con distintos métodos que pueden provocar la muerte y es el gran riesgo del aborto clandestino”.
Mientras tanto dijo que “en estas situaciones podemos intuir que también hay una mujer que no está siendo acompañada, siendo que el post aborto es un momento muy doloroso y muy confuso, que requiere atención sanitaria y psicológica, y mientras siga siendo clandestino no se la puede garantizar”.
En otro pasaje de la entrevista, Behrens recordó que hay a nivel nacional un proyecto de ley que está presentando desde hace varios años en el Congreso de la Nación la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito, conformada por más de 300 organizaciones en la Argentina, y estipula que “toda mujer tiene derecho a interrumpir de manera voluntaria un embarazo cuando no lo desee”.
“Se trata de tomar decisiones que tienen que ver con políticas públicas” enfatizó la periodista especializada, aunque advirtió que, “en realidad implica toda una cuestión de valores morales, porque aún el aborto no punible que se permite en Argentina desde hace cien años, y la Corte Suprema de Justicia ratificó en su interpretación más amplia, que es cuando el embarazo es producto de una violación o ponga en riesgo la vida de la mujer embarazada, todavía tiene obstáculos, cuando es una práctica legal”.
Behrens opinó que “esto es lo que tenemos que modificar, que no podemos decidir por el cuerpo de la otra, por la vida de la otra”. Y en esto dijo que “el proyecto de ley nacional está frenado, después de un año que se trató por primera vez en veinte años en la Comisión de Legislación Penal, y fue un papelón porque evidentemente no hay una voluntad política para tratarlo, y eso atenta contra la salud pública y contra la justicia social, porque las prácticas abortivas suceden y hay cien mujeres por año que mueren víctimas de aborto clandestino”.
Según precisó, “el único dato que se tiene del Ministerio de Salud, es que de 2004 a 2008 la principal causa de muerte materna es de embarazos terminados en aborto, del 26% y que 40 mujeres murieron cada 100 mil nacidos en 2008, por datos publicados en abril de 2010”.
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