El CEM advierte por el constante aumento del gasto y del déficit fiscal

El CEM advierte por el constante aumento del gasto y del déficit fiscal
El trabajo elaborado por la entidad empresaria plantea la pérdida de autonomía de Mendoza, el incremeto de la planta de personal a una tasa de 4% anual y la falta de debate sobre aspectos "sustanciales" para la economía provincial.
El Consejo Empresario Mendocino (CEM) encendió ayer una nueva luz de alerta.Esta vez sobre las cuentas provinciales. Concretamente, le puso la mirada al incremento del gasto, el aumento del déficit fiscal, el incumplimiento de la Ley de Responsabilidad Fiscal y pérdida de autonomía fiscal de Mendoza y la consecuente dependencia de la Nación. Cuestiona incluso el debate legislativo que terminó con la aprobación del Presupuesto 2011.

En el informe, que difundió ayer la entidad que preside Carlos Ostropolsky, destaca la importancia de debatir el Presupuesto sobre ejes macroeconómicos "sustantivos" como: "la capacidad de financiamiento de erogaciones de capital, la posibilidad cierta de endeudamiento con un acreedor distinto al Estado Nacional, la dependencia con la Nación en relación a los ingresos corrientes y la justificación de nivel de gastos e ingresos".

"El tratamiento del Presupuesto 2011 fue conocido por la sociedad a través de varios medios de comunicación como ?la novela del verano', lejos de un debate sustantivo y razonable, que la sociedad espera de su dirigencia. Tanto en la etapa de formulación como en la de aprobación, se advirtieron falencias en cuanto a la profundidad con la que se tomó a este ?instrumento de políticas públicas'", deja constancia el informe firmado por la gerenta general del CEM, Silvia Jardel y sus asesores económicos Gustavo Rivarola y Jorge Sansone.

Pero quizá el punto más álgido que la entidad empresaria marca para la gestión del gobierno de Celso Jaque es el sostenido incremento del gasto y del rojo en las cuentas provinciales y la proyección que hay para lo que queda del año.

En los últimos años -marca el informe- la planta de personal crece a una tasa del 4% anual promedio (ver gráfico). Y teniendo en cuenta el peso de las erogaciones de personal en los gastos corrientes, cada punto porcentual de incremento salarial que exceda el 19%, representará un déficit adicional de $46,8 millones.

Por ello, si en promedio el aumento salarial al sector público fuese del 26%, el déficit se incrementaría en $328 millones, analiza el documento. Por este cálculo, los especialistas del CEM anticipan un déficit "probable" para 2011 de $730 millones contra los $443 millones aprobados por la Legislatura el mes pasado.

Y si de proyección se trata, el CEM cuenta con una acierto quirúrgico: aseguró hace un año que el déficit de 2010 tenía tres escenarios posibles: el optimista de $530 millones, el más probable de $850 millones y el pesimista de $1.300 millones. Finalmente quedó cerrado en $856 millones.

Pérdida de autonomía

"La tendencia a la caída en términos reales de la recaudación propia preocupa y modifica el esquema de autonomía fiscal de la Provincia", analiza el informe que a su vez coincide con el difundido hace 10 días por la Federación Económica de Mendoza (FEM) y que publicó Los Andes en el Suplemento Economía del 13 de marzo.

Durante el 2010 -grafica el trabajo- los ingresos provinciales crecieron nominalmente un 24,5%, la coparticipación un 36,1% y las regalías un 17% (ver aparte), mientras que la inflación en el mismo período fue de aproximadamente un 27%. La recaudación provincial cayó, en términos reales un 1,3% respecto al año 2009 y un 7% en relación al 2007, "momento en el cual se comenzó a advertir el arranque del proceso inflacionario".

Respecto de la Ley de Responsabilidad Fiscal de la Provincia de Mendoza, el informe remarca la obligatoriedad de adjuntar al Presupuesto anual el respectivo Presupuesto Plurianual. Se trata de un instrumento que permite que haya una continuidad en el marco global por donde transitarán las finanzas públicas provinciales.

"Lamentablemente, esta Ley no se cumple o se presentan elementos formales que desvirtúan por completo el espíritu de la norma. En años electorales, como el presente, se agudiza esta distorsión", sentencia el trabajo al que accedió Los Andes.

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