Muchos mayores de 70 años se acercaron a los locales electorales, a pesar de encontrarse exentos de la votación por ley. La mayoría lo hizo acompañada por sus hijos y familiares
Entrevistados por La Mañana, los abuelos votantes afirmaron que los valores democráticos fueron primordiales al momento de decidir acercarse a las escuelas. Vestidos de punta en blanco, hicieron las filas pacientemente y algunos tuvieron que ser asistidos al momento de meter el sobre en las urnas.
A pesar de sus limitaciones físicas, munidos de bastones, e incluso sosteniéndose del brazo de algún familiar, los septuagenarios se mezclaron con la juventud para votar, con una sonrisa en el rostro.
Uno de los casos fue el de la señora Isidora Sbardella, que con 75 años se acercó temprano en la mañana a la Escuela 58 para emitir su voto. "Hay que ser patriota, antes que nada. Vengo a votar con la esperanza de que haya algún cambio", afirmó la mujer al ser abordada por este medio. Nunca faltó a las votaciones, y en las primarias también participó. Se trató de su primera votación en esta capital, ya que antes votaba en el campo, en donde también oficiaba de presidenta de mesa. "Siempre estuve muy involucrada, porque me gusta mucho hacer la patria. En parte ya la hice, al vivir en el monte", afirmó. Sigue votando con su primer documento, el que ya acumula unos cuantos sellos.
Patrocinio Rojas fue otro de los adultos mayores que votaron ayer. Recientemente cumplió 77 años, y por su expreso pedido fue acompañado de su hijo, Vicente, a la EPET N° 1, donde emitió su sufragio. "Desde ayer que está pidiendo para que lo traigan. El fue el que lo pidió y desde temprano me esperaba para venir a votar. Casi siempre lo hicimos juntos, y la tradición se mantiene", informó a este diario Vicente.
Un honor
Un caso para destacar fue el de Jorge Sosa, de 78 años, que padece un delicado cuadro de salud, que sin embargo no fue impedimento para realizar el acto cívico.
"Para mí es un honor muy grande participar en las elecciones; soy una persona creyente de la democracia y agradecida por eso voy a venir a votar siempre que la salud me acompañe", expresó don Sosa a La Mañana, mientras un efectivo del Ejército lo guiaba entre la gente hacia su mesa de votación, en la Escuela Nº 88 María Remedios de Escalada, del barrio Fleming.
Esta persona que constituye un ejemplo de civismo trabajó toda su vida como docente aquí en Formosa y en Buenos Aires. Si bien actualmente se encuentra con serias dificultades para movilizarse, pese a su no tan avanzada edad, para él lo primero "es cumplir con el país".
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