El docente y escritor se presentó en la ciudad para dar una charla sobre la aplicación de las matemáticas en la vida cotidiana.
Adrián Paenza, docente que se ha encargado de difundir las cualidades de las matemáticas a través de sus libros y conferencias con ejemplos muy cotidianos, estuvo disertando en la ciudad. Convocado por la comisión de Padres del Colegio Alighieri, realizó la conferencia “Atentado a la intuición”.
Previo a la charla, el periodista y escritor dialogó con los medios de comunicación y se refirió a diferentes temáticas vinculadas a las nuevas herramientas para la educación, la necesidad de más estudiantes en carreras de ciencias duras y el lugar que ocupan los jóvenes en la actualidad.
- ¿Vio cambios en la respuesta de los más jóvenes a la matemática desde que empezó la difusión de su trabajo?
- Para poder responder a esa pregunta debería tener más contacto con los niños. Sería muy arrogante de mi parte pensar que por mi trabajo se produjera un cambio, creo que han pasado otras cosas al mismo tiempo, como la aparición del Canal Encuentro y la recuperación de la Televisión Pública, al igual que lo que es el surgimiento de Tecnópolis TV. Están pasando cosas que antes no pasaban, por lo que es esperable que haya más gente que tenga más alternativas de enterarse de cosas que antes desconocía y que estaban arrinconadas.
- ¿Cuánto ha influido el modo en el que se trabaja sobre cuestiones cotidianas de las matemáticas?
- Los ejemplos con los que trabajo no son nuevos, por eso creo que se produjo una modificación en la sociedad. Si yo hubiera sabido que iba a pasar lo que sucedió, hubiera escrito los libros hace 20 años. De todas formas, tiene mucho que ver la impronta que le da cada uno a sus historias. Hay mucha gente que no es conocida, y sin embargo tiene un aporte esencial en la difusión.
- Más allá de las matemáticas, ¿qué herramientas se pueden utilizar para el acercamiento de los jóvenes a lo educativo?
- Antes no había colecciones de libros como ahora, ni canales de cable, u obras de teatro, hasta películas o especialistas en los diarios que trabajan sobre cuestiones científicas. Por lo tanto, hay herramientas clave, como lo son las computadoras, lo que es una evolución fundamental para lo educativo. Si además esas computadoras están conectadas a Internet, es como abrirles a los chicos una ventana al mundo. La escuela era la única fuente de información, pero ahora tiene otros competidores, los chicos se forman de otros modos.
- ¿Cómo se pueden trabajar estos conceptos para incentivar la inclusión de estudiantes en carreras vinculadas a las ciencias duras?
- Eso forma parte de pensar el país, no hay dinero ni recursos infinitos, pero sí tenemos gente que puede producir ciencia de excelencia. El país ha decidido apuntar a la robótica, la generación de software, a la biotecnología, por lo que hay personas que piensa en el país. Hay que empezar a exportar no sólo productos agropecuarios, porque no alcanza. Al país le hacen falta más ingenieros, más computadores, matemáticos, físicos, biólogos, y geólogos, donde tiene un fuerte déficit.
- ¿Qué opinión le merece la repatriación de los científicos argentinos? ¿Cuánto ayuda el trabajo que se hace desde el Estado respecto de las ciencias?
- Años atrás no se producía una fuga de cerebros, sino que una estampida desde las universidades nacionales. Después de que entre todos les pagáramos la formación los expulsábamos del sistema, lo que era una situación criminal. El hecho de que se produjera una repatriación de quienes se fueron porque no tenían dónde trabajar, es algo que celebro. Ahora tenemos un ministerio dedicado a la Ciencia y Tecnología, con una persona que tiene acceso a la Presidenta y al Poder Ejecutivo, lo que tiene una implicancia muy fuerte.
- ¿Cómo es el rol de los medios ante la difusión de las ciencias?
- Con los medios tengo algunas discusiones, porque algunos de ellos se han constituido como oposición. Entiendo la libertad de prensa y la defiendo, pero se ha definido en este caso como una libertad de empresa. A la hora de la difusión de la ciencia, mientras se produjo la inclusión de especialistas en algunos medios, lo que implicó un salto cualitativo importante, otros han decidido restringirle el espacio a lo referido a estas temáticas.
Libros y jóvenes
- ¿Por qué decidió poner sus libros a disposición de la gente de manera gratuita en Internet?
- Cuando definí escribir los libros decidí que estuvieran al alcance de todos y que no dependiera del poder adquisitivo de cada uno. Todo lo que es educación debería ser libre, gratuito, laico, obligatorio para los niveles iniciales. Por eso sería contradictorio escribir un libro de matemáticas y que solamente se vendiera. Lo importante es que fue aceptado por la editorial y, no sólo se vendieron más de un millón de copias, sino que se vieron muchas más de veces por Internet.
- ¿Qué rol tiene la juventud en la actualidad?
- Yo no creo que antes estuviéramos mejor, sino que todo tiempo futuro será mejor. Un ejemplo claro está en el fútbol, cuando uno sostiene que antes se jugaba mejor, pero nunca se define concretamente cuándo, porque antes también consideraban que el fútbol del pasado era aún mejor. En todos los deportes en los que se pueda medir, como quién salta más alto o corre más rápido, en todos se ha mejorado, porqué no podríamos pensar que en otros aspectos también se mejoran. Cuando era chico mi madre se enojaba porque me pasaba hora jugando con autitos o figuritas, ahora dicen que los chicos son tontos porque están todo el tiempo con los jueguitos. Hay que darle más lugar a la juventud, hace falta que haya gente más joven ocupando distintos puestos. Por supuesto que la experiencia sirve mucho, pero hay que formar más gente para que ocupe estos espacios.
Fútbol para todos
Paenza se refirió al programa “Fútbol para todos”, lanzado desde el gobierno nacional. Sostuvo: “Por supuesto que se trata de una cuestión política, pero es una política que está a favor de la gente. No puede ser que a la gente se la prive de algo que está tan enraizado en nosotros. Si se hace un análisis cruzado de la sociedad y no importa el poder adquisitivo, la raza o el sexo, el fútbol nos cruza a todos. Si depende del poder adquisitivo el hecho de que vaya a verlo o no, está mal. Lo que subyace detrás de todo esto, es que hay una valoración por la exclusión, parece gobernar para un grupo reducido de personas, cuando Argentina tiene 40 millones de personas. Claro que no resuelve los problemas de los argentinos el ver fútbol, hay quienes siguen viviendo en pobreza extrema, pero va en esa dirección, en el hecho de que se los está escuchando”.
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