Tras 76 días de paro por tiempo indeterminado, el gremio docente decidió en su congreso provincial de ayer, llevado a cabo en esta ciudad, “suspender” la medida de fuerza a partir del miércoles a las 21 horas, como un gesto de buena voluntad para ser llamados nuevamente a la mesa de negociación salarial. Desde el Gobierno analizan el levantamiento del paro con cautela, y sin perder de vista, no sólo que no se acató la conciliación obligatoria, sino que la vuelta a clases incluye nuevas exigencias cuasi inconstitucionales.
El congreso, que dio inicio poco después del mediodía, se desarrolló en un ambiente tenso, al cual no tuvieron acceso los medios de comunicación.
Hubo puntos de suma algidez en las discusiones respecto de posturas, en apariencia heterogéneas, pero que terminaron por dejar entrever diferencias que se tornaron en posiciones más duras, y por las cuales hasta se mocionó por un cuarto intermedio, hasta tanto regresen los docentes que viajaron a Capital Federal, cosa que luego fue desestimada.
Sobre las 22.40 horas, los congresales arribaron al tan discutido levantamiento fijado para el miércoles a las 21 horas.
Filiales como Caleta Olivia, Río Gallegos y de la Cuenca Carbonífera, cuyas posturas suelen ser las más radicalizadas, coincidieron en la suspensión del paro, en tanto que otras como Pico Truncado, Perito Moreno y Puerto Deseado llevaron mandatos para volver a las aulas por un plazo de 15 días, en el cual el Gobierno debiera llamarlos a negociar otra vez.
En el caso de las filiales más pequeñas, vale mencionar que estas reiteraron su intención de, también, terminar con la medida, cosa que habían planteado ya en el último congreso provincial.
La decisión gremial de reformular la medida llega en medio de un fuerte desgaste, de un conflicto extenso que, aun pese al gesto de ayer, no vislumbra una solución consensuada.
Además del levantamiento del paro, la resolución del congreso de ayer determinó exigir al gobierno de Peralta la devolución de los cuantiosos días caídos y el “desprocesamiento” de los educadores que participaron de la toma de los yacimientos petroleros.
Hete aquí, un punto que, de negociarse, lleva un tema competente a la Justicia al terreno político, habida cuenta que en vigencia del pleno estado de derecho, el gobernador no tiene facultades para garantizar la no aplicación de un poder del Estado.
Atrás en el tiempo quedó la conciliación obligatoria rechazada en varias oportunidades por los educadores, y mientras, la pulseada intenta dirimirse en el terreno judicial, al margen del fuerte reclamo social que exigía diálogo entre las partes.
SIN JUEGO DE SUMA CERO
Ahora, la Adosac esperará que el Gobierno genere un espacio de negociación en el que no se niegue a mejorar la propuesta del 25% asignado por decreto.
Sin embargo, a esta altura, y cuando el reclamo sectorial se transformó en un conflicto social denso, y con serias consecuencias económicas, desde el Ejecutivo hay al menos suspicacia al respecto.
Con el calendario escolar prácticamente perdido, y luego de los acontecimientos en Capital Federal la semana pasada, hay poco margen para ceder ante el pedido gremial.
Para la mirada del Gobierno, el debate se cerró luego de que el gobernador dictara el decreto con el aumento del 25%, y pidiera a la Justicia la declaración de ilegalidad de la medida, es por ello que, según indicaron fuentes cercanas al mandatario santacruceño, la provincia estudiaría muy bien el modo de continuar.
La lógica de esta pulseada obligaría al gremio a retrotraer la medida pero de manera definitiva, ya que de no existir un llamado, tal como esperan los educadores, y de volver estos al paro, Adosac arriesga su personería gremial y el envío de telegramas de despido a sus afiliados.
El reclamo de la sociedad, por cierto dividida entre uno y otro lado, metió a la Asociación de Docentes y al Estado provincial en un callejón que pareciera no tener salida.
Pero además, del agua que corrió debajo del puente emergió todo un movimiento estudiantil en pos de hacer valer su derecho a la educación, y que tuvo una metodología extrema, con tomas de colegios y vigilias que terminaron el lunes, protagonizadas por menores de edad, todo ello, al margen de las protestas de padres autoconvocados que, en localidades como Caleta Olivia llegaron hasta el corte de una ruta nacional.
No es un dato menor, el hastío atravesó la coyuntura de los santacruceños que ayer, no bien se iban conociendo meros adelantos del Congreso a puertas cerradas, surgían cuestionamientos hacia uno u otro lado, disconformes por un lado con la negociación oficial y por el otro acusando a los docentes de levantar la medida “para poder irse de vacaciones”.
Al cierre de esta edición, y tras casi doce horas de debate, el congreso aun continuaba en esta localidad caletense, en medio de aplausos y abrazos entre los participantes.
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