“Los adolescentes son un espejo en el que se reflejan las acciones de sus padres”

Advirtió el especialista en vínculos humanos que hay carencia de modelos de adultez que sean referentes para la construcción de la identidad durante la adolescencia.
“Las adolescentes son un espejo de las acciones de sus padres, nos están mostrando sin metáfora, sin disfraz, sin careta, cuál es la sociedad adulta en la que se están criando; lo que los chicos devuelven es un reflejo de sus padres”, declaró el Lic. Sergio Sinay al referirse a las denuncias de ofrecimientos de sexo a cambio de alcohol o de viajes en taxis a la salida de los boliches.

En un meduloso análisis, estimó que estas situaciones de desborde se producen porque los adolescentes “no son acompañados por los adultos cuando van pasando hacia la adultez; entonces, para obtener el certificado de adultos, se lo tienen que dar ellos mismos, porque no hay adultos que los acompañen primero y los reciban después en su formación como adultos, y les confirmen que van llegando a la adultez”.

Sostuvo que cuando no hay modelos, “se producen estas cosas de confundir el hecho de ser mujer con transar con lo femenino, porque el tema de intercambiar sexo por tragos o por lo que fuera, es hacer un uso disfuncional, por no tener modelos de sus padres, de sus atributos femeninos”.

Reveló también que “los padres se enojan con los dueños de los boliches y los responsabilizan porque les venden alcohol o porque dejan que estas cosas pasen dentro de los boliches, pero para los bolicheros los chicos son su mercado, ellos no están para educar a los chicos”.

Recalcó: “Cuando hablamos de ausencia de padres, hablamos de carencia de modelos de adultez que sean referentes para la construcción de la identidad durante la adolescencia; por lo tanto, situaciones de prostitución como las denunciadas se van a ir extendiendo cada vez más”.

Observó que cuando las chicas cambian sexo por alcohol, sexo para entrar a un boliche o para pagar un viaje en taxi, “en realidad están transando y se convierten a si mismas en mercancías. A lo mejor, si se han liberado de los modelos que sus padres les imponían, creen que son libres, pero en realidad lo único que están haciendo es rebajar su condición humana, convirtiéndose en mercancías”.

Acotó: “El hecho de que sea mujer casi es aneC_Dótico, porque lo importante es que como seres humanos se han hecho mercancías de otros seres humanos”.

También advirtió Sinay que “esto puede empeorar mientras los padres sigan mirando para otro lado, mientras se sigan desentendiendo de sus funciones, mientras crean que se tienen que hacer cargo otros, y mientras no entiendan que la educación y la formación empieza en la casa y no en otro lugar. De manera que cuando un padre dice que la sociedad es la culpable, está diciendo que él es el culpable”.

Poner límites

Destacó Sinay: “Me parece que un padre debe ponerle límites a sus hijos, debe ponerles paradigmas, debe tener una presencia cierta, porque la sociedad no es un hecho abstracto, está compuesta por personas que son padres, que son madres, no se puede decir que la sociedad es la culpable porque es sacarse un peso de encima”.

Por otra parte, al referirse a la responsabilidad que le puede competir a la escuela, indicó que se trata de “una institución en crisis, como casi todas las instituciones de la sociedad, por lo tanto no le podemos achacar a la escuela”

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