Un adolescente resultó baleado tras un enfrentamiento con la Policía

Un adolescente resultó baleado tras un enfrentamiento con la Policía
Sufrió una herida en la ingle y hoy será revisado por un médico forense. Siete efectivos están siendo investigados por el hecho.

Un joven de 17 años sufrió una herida de arma de fuego en la ingle derecha producto de un enfrentamiento con la Policía en toma de la Familia. El adolescente fue dado de alta a pesar de tener el proyectil alojado y hoy será revisado por un médico forense.

El fiscal Agustín García ordenó medidas en el acto, como el secuestro de siete armas reglamentarias pertenecientes a los efectivos de la Comisaría segunda que participaron del hecho. A los policías se le realizará un estudio de parafina para establecer quiénes dispararon.

El incidente se registró ayer la madrugada en la toma La Familia. De acuerdo con la versión policial hubo un aviso de vecinos, alrededor de la una, “dando cuenta que habían escuchado en el sector detonaciones de arma de fuego”, explicó el coordinador operativo de la Dirección de Investigaciones Daniel Abarzúa.

En esa incursión no se dio con ninguna situación compleja pero quedaron los móviles del área de Seguridad de la Comisaría Segunda en estado de alerta, recorriendo las inmediaciones, “pero sin ingresar a la toma porque nos destruyen los móviles”, confió otra fuente policial consultada.

Cerca de las 3 de la madrugada un móvil que circulaba por calle Richieri y Pelagatti fue atacado a piedrazos por un grupo de 10 jóvenes que salió de una vivienda. A los pocos minutos llegó un segundo móvil y poco después se sumó un tercero.

Los efectivos repelieron el ataque, según la versión brindada por la Policía en la que detallan que los tres vehículos resultaron con daños en parabrisas, ventanillas y luneta. Además, tres efectivos sufrieron lesiones, un oficial recibió un piedrazo en la cabeza, un agente en la mano y una mujer policía sufrió un golpe en la pierna.

Abarzúa reconoció que “un efectivo disparó al aire en forma disuasiva pero otro observó que uno de los jóvenes estaba armado, por lo que repelió la agresión”, es decir que abrió fuego abiertamente contra el grupo de agresores.

Las pericias comprobaron que ninguno de los móviles policiales resultó dañado con un arma de fuego, de acuerdo con lo confirmado por una fuente judicial.

Tras el enfrentamiento, una mujer ingresó al hospital Regional Castro Rendón con su hijo de 17 años baleado. La madre del adolescente contó que su hijo había participado de la gresca y que la Policía lo lesionó.

El joven presentaba una lesión de arma de fuego a la altura de la ingle de la pierna derecha donde quedó alojado el proyectil.

Después de una serie de estudios que se le realizó al adolescente, los profesionales resolvieron darle el alta. Hoy un médico forense revisará al joven para establecer si se puede extraer el plomo que ayudará a determinar si corresponde con las municiones policiales.

“Esto no fue un enfrentamiento entre bandas donde intervino la Policía. Acá era claro el panorama: de un lado estaban los jóvenes y del otro la Policía así que la lógica manda que el proyectil era de la Policía”, explicó una fuente judicial que confía que el caso quede esclarecido en un par de días.

Por su parte, el fiscal García ordenó el secuestro de las pistolas reglamentarias de siete uniformados que cumplen tareas de calle en el marco del plan de seguridad por cuadrículas. A estos efectivos también les practican la prueba de la parafina para determinar quiénes dispararon.

Mientras dure la investigación los efectivos recibirán armas sustitutas con la finalidad de evitar resentir el trabajo de las cuadrículas.

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