Una adolescente mendocina continúa desaparecida en España

Malén Zoe Ortiz nació en Mendoza en 1999 pero a los tres años se fue con sus padres -empujados por la crisis- a vivir a España. A los 14 años de edad, el 2 de diciembre de 2013, la chica desapareció en Calviá, Mallorca, donde vivía con su papá que ya se había separado de su madre.

Lo que se ha comprobado de aquel 2 de diciembre de 2013 es que a la siesta, luego de salir del instituto donde estudiaba, Malén quiso comunicarse con su padre pero no pudo y entonces habló con la secretaria de la empresa de aguas de la que su papá es dueño. Luego llamó a su novio adolescente, quien la invitó a comer a su casa que queda en un paraje turístico de la isla llamado Son Ferrer.

La nena tomó un autobús hacia lo de su novio y se bajó en la rotonda de los Piratas para luego -teóricamente- llegar a donde la esperaban. Vestía campera de jean, remera y zapatillas rosadas; además llevaba una mochila con los útiles escolares y una patineta color verde flúor. A las 16.45 de ese día, una cámara de seguridad de Son Ferrer la tomó con claridad: Malén caminaba por una calle aparentemente sin problemas, una segunda cámara ya no la tomó.

Y nunca llegó a lo de su novio. Un poco más tarde, un chico aseguró haberla visto en un mercadillo. Esa es la última persona que figura en la causa como quien la vio con vida.

Al decir de Teresa Palmer, la delegada de gobierno de Baleares, "el caso de Malén es uno de los más misteriosos que se conoce".

En los primeros meses, más de mil personas, entre la Guardia Civil, la Costera y equipos especiales, rastrearon "literalmente", mar, cielo y tierra en la zona donde la adolescente mendocina desapareció.

A más de un año de su desaparición, los investigadores españoles -según han dicho las autoridades- posaron sus ojos en todas las hipótesis: desde una fuga por voluntad propia de la menor, pasando por un accidente, hasta un posible caso de trata de personas. Para eso se investigó al entorno familiar, se revisaron todos los rincones de la zona donde la chica desapareció, hasta con drones, se chequearon celulares de más de 40 personas y hubo agentes infiltrados en los ambientes delictivos de la isla.

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