Adolescencia: la búsqueda de dos chicas abrió el debate

Adolescencia: la búsqueda de dos chicas abrió el debate

 Las jovencitas de 14 y 16 años estuvieron un día fuera de sus hogares, al parecer, en un acto de rebeldía. La comunidad riojana se vio convulsionada.

La adolescencia, como su mismo significado lo indica, es adolecer: de carácter, adolecer de autoestima, crisis de identidad, entre otros aspectos propios de esa etapa de la vida. 

Durante la jornada del jueves, la comunidad riojana se vio nuevamente alertada por la desaparición de menores de edad, en este caso de dos chicas de 14 y 16 años que faltaban a sus hogares desde el miércoles a la siesta. 

Ambas salieron de sus casas con destino a la Escuela pero nunca llegaron allí. 

Sus padres, a la hora del regreso y en vistas que no volvían, comenzaron una incesante búsqueda que culminó con una noticia positiva: estaban sanas y salvas. 

El hecho despertó un debate que se centra en los adolescentes y en las situaciones intrafamiliares que atraviesan. 

Según lo que se suponía, la jovencita de 14 años, identificada como Luciana Herrera tomó la decisión de fugarse del hogar, apoyada por su compañera Noemí Gallego, de 16, porque había sido castigada por su madre. 

A todo esto, la Policía y el área de Asuntos Juveniles desplegó un importante operativo por toda la ciudad para dar con el paradero. 

Afortunadamente, cerca de las 12 del mediodía, las chicas aparecieron y se encontraban a salvo. 

Fueron asistidas en ese momento por personal idóneo que las contuvo y les realizó estudios de rigor. 

Las chicas se encontraban en el departamento de un joven mayor de edad, quien las acompañaba en su decisión, en barrio Luis Vernet. 

Es la tercera vez en menos de una semana que la desaparición de menores de edad mantiene en vilo a la comunidad. 

Ahora restará saber cuál fue el motivo que llevó a las amigas a faltar a sus hogares. 

La familia

Alicia Valdez, directora general de Niñez y Adolescencia, dialogó con Radio Fénix y dio su visión de la actualidad con la constante desaparición de niños y adolescentes. Se centró en el problema familiar y en las relaciones humanas que rodean a un chico en conflicto.

“Es una cuestión social compleja. No tenemos solo que particularizar en situación de padres sino que está degradante la relación humana, de lazos”, expuso. 

A su modo de ver, “la cuestión cultural ha cambiado de la forma en que se criaron nuestros abuelos. Por ahí en ese tiempo un solo sueldo alcanzaba para sostener a la familia y el cuidado de los chicos pasaba por uno. La demanda en lo económico hace que los padres tengan que trabajar todo el día pero eso no implica que releguen sus responsabilidades”. 

Continuó diciendo que el consumismo es una arista importante para el cambio social en el que viven los jovenes. 

Niñez y Adolescencia es el organismo de protección gubernamental. Tiene estadísticas que se contabilizan cada tres meses en el área de admisión sobre las demandas. “Hay un incremento en las vulneraciones sobre todo en la relación parental como el abandono y el maltrato”. 

“No se trata de culpas sino de responsabilidad de todos”

Paola Mébar es abogada de familia. Analizó la situación de la adolescencia y la realidad actual. 

“Los adolescentes de hoy en día son rebeldes a diferencia de nuestra época, ya sea para decir cosas lindas o feas. Muchas veces no están cómodos en sus casas y se van a lo de una amiga o amigo”, expresó. 

“Las diferencias entre los padres que a veces están separados, son situaciones que son aprovechadas y a veces los adultos nos dejamos manipular por los chicos. Eso hace que tengan más autonomía para no decir dónde se van”, agregó.

“Hay que tratar de acomodar las situaciones familiares. Es difícil porque en la adolescencia los chicos son rebeldes, inseguros, impulsivos y no saben resolver problemas”, consideró. 

A su modo de ver, “vivimos en una sociedad compleja y eso es responsabilidad de todos”. 

“Ante una situación problemática como la de un menor que se va de la casa, más importante es qué hacemos con eso como adultos. Porque sino el problema se acrecienta”, agregó. 

Reiteró que “estas situaciones implica que todos intervengamos de manera adecuada. No se trata de culpa sino de una responsabilidad de todos”. 

Con el nuevo Código se acentúa más en la palabra de los chicos. “Pero hay que tener en cuenta que no son adultos”. 

“Este mundo es complejo. Antes las mujeres no trabajaban. Ahora tenemos que hacerlo y eso hace que nuestra ocupación de las cuestiones domésticas se debilite”, reflexionó. 

“No veo malo la separación porque a veces es una solución cuando las cosas no van más”, expuso. 

“No es lo mismo pero son muchas las cosas que cambiaron. Los chicos hoy tienen mucho más poder”. 

“Antes los abusos sexuales se ocultaban, se callaban y hasta eran consentidas por el otro progenitor”, advirtió. 

El hecho que las parejas no estén maltratándose “es bueno que sea más fácil separarse pero lo que no está bien es que se separen y no estén de buena fe. El tema es la forma en cómo nos separamos”. 

“Todas las crisis son oportunidades para ver qué pasa con esa familia para salir de la situación”, finalizó la profesional.

Lo buscan sin novedades

Jonathan Castro es estudiante de Licenciatura en Comunicación Social y desapareció el 6 de agosto pasado. Su familia lo sigue buscando y dio participación a la justicia que ordenó la búsqueda de su paradero.

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