El deficiente suministro de agua potable por parte de la Cooperativa Eléctrica Limitada Oberá (CELO) sigue ocasionando indignación en los socios, quienes en un principio pensaban que los problemas con el servicio ocurrirían sólo durante los meses del verano; en cambio, continúan.
En este sentido, Erardo Schmiduno de los directivos de la entidad, admitió que “la falta de agua en la ciudad se debe a la no inversión, el mayor inconveniente son los cortes de agua cuando hay una ruptura en el sistema de alimentación a la planta. Había un dinero que tenía que invertirse para ampliar la red y para mejorar las cañerías, pero se utilizó para el parque termal”, comentó. En tanto, dijo que “hoy estamos viviendo las consecuencias de la no inversión como las roturas permanentes, cañerías obsoletas, uniones que están cediendo, que se están rompiendo”. Por otra parte, el directivo también señaló que “los dos pozos que se han perforado, uno en Villa Stemberg y otro en zona del barrio Ecológico, tienen cisternas que no son lo suficientemente grandes como para hacer frente a un corte. Nuestro mayor inconveniente son los cortes de agua. Cuando hay una ruptura en el sistema de alimentación a la planta, las cisternas actuales tienen una durabilidad de dos a seis horas, depende de las características del consumo”, detalló. En lo que respecta a la relación de la CELO con el municipio de Oberá, aseguró que “está inerte, no hay buena relación, creo que va a ser necesario pasar toda esta etapa de política electoral y tener una definición de saber cuáles son los nuevos comandantes de cada instituciónes y a partir de eso lograr trabajar en forma conjunta”, opinó.
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