El máximo responsable de estos establecimientos, Fabián Elgueta, comentó que se extremaron las medidas de vigilancia.
En una entrevista en el programa 'Línea Abierta' (LU5), expresó: "Es lamentable lo ocurrido y estamos preocupados por la situación. Desde que se escaparon estas personas se han extremados los controles tanto de la seguridad interna como de la externa de la U11".
Cabe recordar que la última huida tuvo lugar el sábado 8 de este mes por la noche, cuando cuatro internos -algunos con condena a prisión perpetua por homicidio (ver aparte)- usaron una celda "deshabitada" para hacer un extenso boquete. Corrieron 150 metros, traspasaron dos portones y saltaron un alambrado sin que lograran atraparlos.
Sergio Fabián Soto, uno de los fugados, fue recapturado en un comercio en la toma Los Polvorines del barrio La Sirena de Neuquén capital, pero los otros tres continúan prófugos.
Además, Elgueta afirmó: "Está a las claras que hay una falta de control. Es lamentable lo ocurrido, pero a partir de ahora se han extremados los controles, se ha hecho una nueva reestructuración. Institucionalmente se está llevando a cabo la investigación, estamos a disposición y colaborando con la justicia".
Al ser interrogado sobre la cárcel de Senillosa, que jamás fue puesta en funciones, el comisario indicó que como la construcción original tenía "serías falencias" relacionadas a la seguridad de los internos y del personal penitenciario, "hay una empresa que ganó una licitación y está trabajando en las refacciones".
Cuando se le preguntó sobre si el establecimiento está mal construido, contestó: "No sé si estaría mal construida, sino que tenía desperfectos originales en los planos porque no se adecua a las exigencias que necesita una unidad de detención. No puedo informar la fecha de finalización de obra, porque la desconozco".
Comentá la nota