Admite el Municipio que hay diez pozos de agua que exceden el límite de arsénico

Admite el Municipio que hay diez pozos de agua que exceden el límite de arsénico

“Hacemos mediciones y tenemos promedios que van del 0,03 al 0,7, pero si alguno supera el límite permitido lo mezclamos con el agua de red y lo bajamos”, afirmó Mariano Petraglia, director de Obras Sanitarias, en diálogo con Democracia.

Mariano Petraglia, director de Obras Sanitarias de la Municipalidad de Junín, afirmó que el tema del arsénico “está más controlado que antes” en nuestra ciudad, pero admitió que de un total de 60 pozos de agua potable que hay en Junín, cerca de diez “tendrían que ser reemplazados” porque presentan valores que exceden los niveles de arsénico permitidos en el agua de red (0,05 miligramos por litro en la provincia de Buenos Aires). 

“Hacemos mediciones y tenemos promedios que van del 0,03 al 0,7, pero si alguno supera el límite permitido lo mezclamos con el agua de red y lo bajamos”, afirmó el funcionario, y dijo que los nuevos pozos están todos por debajo del límite de 0,05. 

“Es un tema muy difícil de solucionar, si no viene acompañado de recursos económicos, porque hacer un pozo cuesta no menos de 250 mil pesos, más los pozos de prueba”, dijo. 

Y agregó: “En invierno, cuando hay menos consumo, paramos pozos”. 

“No hay casos de arsenicismo registrados en Junín”, acotó. “Estamos dentro de todo en una de las mejores ciudades del noroeste en lo que hace a la calidad del agua de red. No tenemos resultados adversos”, dijo. 

Las declaraciones de Petraglia coinciden con las del intendente Mario Meoni, que declaró que la situación del arsénico en el agua se encuentra “estabilizada”.

En 2009, el máximo tribunal bonaerense había condenado a la Municipalidad de Junín por suministrar agua con alto contenido de ese compuesto químico y le había ordenado ajustar la prestación de acuerdo con los niveles de calidad establecidos por el Código Alimentario Argentino.

En Lincoln

Lincoln es otro de los distritos a los que este tema no le es indiferente. Hace poco concejales linqueños pidieron que los legisladores de la provincia de Buenos Aires sancionen con premura la ley que exhorta a disminuir el arsénico en el agua.

Los ediles recordaron que en 2008 “la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de San Nicolás obligó a Aguas Bonaerenses S. A. a suministrar en forma gratuita agua potable en bidones a toda persona o entidad de Lincoln que lo solicite, ya que debido a una serie de estudios se comprobó que el agua que brinda la compañía no es apta para el consumo humano”. Dicho fallo fue ratificado por la Corte Suprema de la Nación el año pasado.

En diálogo con Democracia, el intendente de ese partido, Jorge Fernández, afirmó que en la actualidad se lleva adelante un programa destinado a lactantes y adultos mayores a 70 años.

De todos modos, Fernández criticó el pedido del bloque de diputados del FAP para la construcción del acueducto y tildó a la maniobra como una “cuestión electoralista”. 

“No quieren decir la verdad porque el arsénico es algo que está en la tierra. Es fácil protestar por las cosas que uno no conoce. La champagna francesa también lo tiene. No es una cosa que se pueda eludir”, dijo.

“No digo que no sea una cuestión a tener en cuenta, pero si las cañerías de agua algunas tienen entre 90 y 110 años tienen más nitritos y nitratos que arsénico”, afirmó el jefe comunal.

“Yo me crié con una bomba y tomo agua de la canilla. Estas son aguas filtradas. ¿Dónde existen más bacterias, en el agua de red o al ponerla en el plástico del dispenser?”, se preguntó.

“La gran problemática es por los nitratos y nitritos de las cañerías. Lincoln es una ciudad de las primeras que tuvo agua corriente. Debe tener 115 años. Hay que cambiar el tendido de red de cloacas. ¿Por qué no discutimos ese tipo de cosas?”, señaló.

Fernández dijo que están trabajando con ABSA para tratar de resolver el problema pero dijo que “queda mejor lo demás”, en referencia al acueducto.

“Es una cuestión electoralista”, aseguró.

En Chacabuco

Cabe destacar que el proyecto del acueducto aún no contempla a Chacabuco, donde este año se conoció un estudio de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en la que se revela que la cantidad de arsénico en el agua es superior a la permitida por el Código Alimentario Argentino, que establece como parámetro máximo 0,05 miligramos por litro.

Esos estudios se realizaron a través de una solicitud efectuada el 23 de noviembre de 2011 por el Juzgado Civil y Comercial Nº 3 del Departamento Judicial de Junín, en el marco de la causa “Décima, Graciela y otros c/ Ingredion S.A”.

“En las muestras de agua de pozo, presentaron concentraciones entre 0,033 y 0,128 y las de red entre 0,056 y 0,071 mg/l”, afirmaron los investigadores de la institución académica.

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