Lo declaró ante el juez Javier Ríos. Presentó el certificado médico que le había entregado el portero en el que se indicaba "48 horas de reposo, pero sin diganóstico".
Según la mujer, el martes 11 de junio -al día siguiente de la desaparición de la adolescente, de 16 años, Mangeri se comunicó telefónicamente con ella para pedirle licencia por cuestiones médicas, aunque no precisó qué tipo de malestar tenía ni tampoco le acercó ese día el certificado médico.
Además, le dijo que "necesitaba tomarse unos días porque se sentía muy mal con todo lo que estaba pasando con Ángeles", lo cual a la administradora le llamó la atención. Declaró que notó a Mangeri "muy extraño" por todos esos dichos, informó C5N.
Mangeri, asimismo, le contó que no tenía su celular porque lo había perdido ese martes, por lo cual le dejó el número del teléfono móvil de su sobrino, desde el cual la estaba llamando. Esta declaración se contradice con lo afirmado por Mangeri en su testimonial ante la fiscal Paula Asaro. El encargado había declarado que perdió su teléfono el jueves 13.
De acuerdo al relato de la administradora del edificio donde vive el portero y la familia de Ángeles recién el jueves (dos días después del pedido de licencia) el encargado suplente del edificio le acercó la constancia médica, la cual sugería 48 horas de reposo sin diagnóstico médico, La orden fue entregada al juez Javier Ríos, a cargo de la investigación por la muerte de la adolescente.

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