Ha partido a encontrarse con el Altísimo un compañero de tareas de Nuevo Diario.
Se trata de Rolando Norberto Díaz, reportero gráfico, con mayúsculas, quien falleció ayer a los 41 años tras una afección que no logró superar pese a sus intensas ganas de vivir, de estar presente junto a su familia y los hechos cotidianos que le tocaba cubrir para transformarlos en imágenes, en testimonios para el conocimiento de la sociedad.
Sus compañeros recuerdan sus inicios en la profesión, que fueron en diario El Tribuno cuando como chofer transportaba tanto a periodistas como fotógrafos a distintas coberturas.
Allí alentado por quien por tantos años fuera Jefe del área de Fotografía, el recordado Luis Magna tuvo la oportunidad de pulsar una primera cámara fotográfica y conocer los "gajes" del oficio. Tuvo sin dudas el mejor padrino para esa profesión.
De allí en adelante cambió su vida, se transformó en "chasirete", pero no sólo de notas sociales o deportivas sino de hechos contundentes como los del ámbito político.
Una primera etapa de fuego tuvo en diario El Tiempo, en los primeros años de la primera década del siglo XXI, cuando a raíz de distintos conflictos debía realizar las coberturas y no se amilanaba pese a la presencia de la fuerza policial que salía a reprimir.
Fue agredido en esa oportunidad, cuando le intentaron quitar a su compañero, la cámara fotográfica.
Más adelante se incorporó al equipo periodístico de Nuevo Diario.
La lucha docente, los conflictos sociales y sindicales, los piquetes y cortes de ruta, entre otros acontecimientos lo tuvieron presente, en primera fila. Esencialmente en los años de la fuerte lucha docente durante el gobierno de Juan Carlos Romero.
Un ejemplo de ello ocurrió en la llamada Noche de las Tizas, en abril de 2005, cuando los maestros fueron reprimidos en la Plaza 9 de Julio y también los representantes de medios de prensa que efectuaban la cobertura, entre ellos Rolando Díaz.
Un hasta siempre resuena en la redacción de Nuevo Diario. Acompañamos el momento doloroso de sus familiares, las horas de congoja que no se pueden evitar ni mitigar. En estos tiempos de conflictos sociales Rolando Díaz, “Rolo” para todos nosotros fue un reportero que se transformó también en un luchador más por sus convicciones, por sus anhelos de alcanzar un mundo mejor.

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