Adiós a la contribución estudiantil en la UNC

Hay consenso para que el Consejo Superior derogue el miércoles próximo este cobro vigente desde hace 21 años. Hoy recauda $ 7 millones al año.
“Para inscribirse en esta materia debe estar al día con su contribución estudiantil”. El mensaje con el que muchos estudiantes se topaban al intentar realizar sus trámites académicos pasará a la historia. De no aparecer algún obstáculo en el camino, el miércoles próximo se derogará la resolución que habilitaba al cobro de una contribución a los estudiantes de la Universidad Nacional de Córdoba.

El proyecto tomó ayer estado parlamentario en el Consejo Superior, y anoche se pulían detalles en la búsqueda de un articulado único sobre el que consensuaran las fuerzas que conforman Cambio Universitario.

Plan salvataje. La contribución estudiantil fue aprobada por el mismo Consejo Superior en 1990, bajo el rectorado de Francisco Delich e impulsado por Franja Morada. En aquel momento fue un reflejo de supervivencia en un contexto de recorte y vaciamiento del Estado. Con la resolución 5/90 se autorizó a las distintas facultades a cobrar una contribución voluntaria para afrontar los gastos para “paraeducativos”. En la práctica, terminó solventando cuestiones domésticas, como limpieza, insumos, mantenimiento, aunque con grandes variantes entre las diferentes facultades.

Después de 21 años de vigencia, la situación actual de la UNC luce bastante diferente en materia de presupuesto. “Pretendemos que estas cuestiones que hoy se cubren con el aporte de los estudiantes se puedan afronten con los fondos que corresponden, los del Estado nacional”, evaluó la conciliaría de La Bisagra, Florencia Pinto.

Citando informes del rectorado, desde esa agrupación sostienen que en la actualidad el aporte total que ingresa a las facultades por contribución estudiantil es de $ 7 millones, lo que representa apenas un 7 por ciento de los $ 100 millones del incremento del presupuesto del último año. Por eso Florencia sostiene con firmeza que “de ninguna manera la derogación de la contribución afectaría la estabilidad institucional”.

Otra de las voces que se suma a la derogación es la de Patricia Altamirano, decana de Psicología. “La contribución representa una valla, un techo psicológico para aquellas personas de bajos recursos que pueden ver a la universidad como un lugar que no les pertenece”, señaló la psicóloga, quien aboga para que la discusión en el Consejo Superior “no se dé en términos simplemente monetarios, sino que se plantee una discusión más profunda sobre por qué no corresponde cobrarla”. Más allá de los fundamentos, los caminos parecen allanados para que la contribución pase a la historia.

¿Cómo vivir sin la contribución? AUTOMÁTICA. Con la derogación de la normativa quedará sin efecto la contribución estudiantil.

APORTES. Se establecerá un sistema de aporte solidario y “verdaderamente voluntario” para que estudiantes y también egresados puedan donar fondos.

COORDINACIÓN. Se discutirá con las diferentes facultades la forma de asignar fondos para afrontar los gastos que se resolvían con la contribución estudiantil.

NO CAMBIA NADA. En Filosofía, Psicología, Ciencias de la Información y Trabajo Social no se cobraba contribución estudiantil, por lo tanto no sufrirán modificaciones.

7 PALOS MENOS. Era lo que recaudaba al año la contribución.

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