Adictos en recuperación de la ciudad fueron parte de una convención en Córdoba

Un grupo de adictos en recuperación de Gualeguaychú participó días atrás de una nueva Convención Regional Argentina de Narcóticos Anónimos en Huerta Grande, Córdoba. La XXI reunión del CRANA se desarrolló bajo el slogan “Los sueños se hacen realidad” y reunió a narcóticos en recuperación de toda América.

Hasta allí se trasladaron miles de personas que adhieren al programa, con el único objetivo de intercambiar experiencias, hablar de sus problemas y fortalecer “a puro testimonio” al amigo que lucha con la misma enfermedad.

“Hemos participado de varios encuentros, pero este fue especial” le dijo a EL ARGENTINO Cristian, uno los jóvenes de Gualeguaychú que participó del CRANA de Huerta Grande. “Lo especial lo hizo la posibilidad de integrar dos paneles, donde pudimos transmitir nuestras experiencias” sostuvo. En efecto, el grupo de Narcóticos Anónimos que funciona en Belgrano 123 fue invitado a intervenir en dos charlas, hecho que potenció las expectativas de los jóvenes.

Cristian explica que su charla versó sobre su experiencia en la recepción de personas que se integran al grupo. “Hablé sobre como recibimos a quienes se acercan al grupo. Es el primer contacto, quizás uno de los momentos más importantes si se tiene en cuenta el valor que tiene romper con los prejuicios, la vergüenza o el miedo que representa llegar a un lugar con desconocidos” dijo.

Esta fue la primera vez que Entre Ríos es invitado a ser parte de paneles, ayudado por una forma original de aplicar el programa de NA que muestra Gualeguaychú . Cristian explicó que en la mayoría de los lugares los adictos se reúnen en un espacio y los familiares o allegados lo hacen en otro horario. “Aquí ocurre lo contrario. Lo que hacemos es reunirnos al mismo tiempo, pero en espacios diferentes, adictos y familiares” explicó. “De esta forma logramos que el adicto llegue y se vaya acompañado” sostuvo.

Claudio fue otro de los disertantes en Huerta Grande. Su vínculo con el programa tiene que ver con el alcohol. “Estoy aquí después de lograr recuperar en Alcohólicos Anónimos, animado por la iniciativa de mi esposa de apoyar al grupo de narcóticos” cuenta. Claudio habla con orgullo de la tarea que cumple NA en la ciudad y observa con preocupación como el flagelo avanza. “La droga no respeta edades, clases sociales o sexo. El grupo que tenemos está desbordado. No sabemos donde ubicar la gente. Esto ocurre en la ciudad y pocos lo conocen” describe.

NA es una confraternidad o asociación sin ánimo de lucro, compuesta por hombres y mujeres para quienes las drogas se han convertido en un problema muy grave. “Somos adictos en recuperación y nos reunimos con regularidad para ayudarnos a permanecer “limpios” sostienen. Es un programa de abstinencia completa de todo tipo de drogas. Y solo hay un requisito para ser mimbro; el deseo de dejar de consumir. El programa sugiere una mente abierta para aprovechar la oportunidad.

Cristian cuenta que lleva mas de nueva años como recuperado. El programa es perfecto. No tiene fallas” sostiene. Aquí un adicto ayuda al otro y se sostiene con el testimonio. El que nunca se drogó no tiene dimensión de lo que representa la enfermedad. La abstinencia, la locura, los pensamientos, las cosas que pasan por la cabeza de un narcótico las conocemos nosotros. Aprovechamos precisamente esto: la experiencia. Y desde allí buscamos ayudar, sabiendo que el otro sufre la mima tormenta que la nuestra” señala. El programa destaca que no se busca saber que drogas se consumen ni que cantidad, con quien se relaciona el enfermo o que has hecho en el pasado. “Solo queremos saber que quieres hacer con tu problema y como podemos ayudarte” indica.

Al hacer referencia a lo vivido en Córdoba, Cristian recalca el valor de sentirse útil y resalta la confraternidad. “Decenas de personas que no conocía se me acercaron agradeciendo mi testimonio. Que ocurra en Gualeguaychú no me sorprende, pero que una persona que no conozca me abrace y agradezca mi palabra me resultó muy fuerte” dijo. Soy casado, tengo dos hijos, y una esposa que apoya mi recuperación. A Córdoba me acompañó mi madre. Esto es una forma de devolverles también a ellos el daño que les causé” destaca.

NA en Gualeguaychú

Mary, esposa de Claudio, es parte de la historia de Narcóticos Anónimo en Gualeguaychú.

Cuenta que en 1994, integrando el grupo de NAR ANON (familiares de alcohólicos en recuperación), recibió la visita de cuatro madres, quienes le pidieron ayuda para impulsar el programa en la ciudad.

“Acepté el desafío y comencé a participar de las reuniones de los familiares. Ahí entendí lo que realmente representaba el problema, lo que me obligó a interiorizarme más del programa. Para esto tuve que viajar a Buenos Aires, donde también encontramos apoyo. Recuerdo que una persona de NAR ANON Argentina nos dijo “vayan a Gualeguaychú, abran el grupo que las cosas que se hacen con el corazón no fallan”.

Desde ese momento, Claudio coordina NA Gualeguaychú y Mary a los familiares. Son parte de una cruzada y referencia de cientos de nombres anónimos que han pasado por el grupo. “La tarea es difícil pero no imposible. Aquí hay una oportunidad para el que quiera tomarla. Solo hay que disponer el corazón y darse una oportunidad. Solo hay que saber qué se puede” resalta.

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