Un sereno que invitaba a chicos a ir con él a tomar mate y les prometía golosinas a cambio que no contaran nada a sus padres, fue denunciado ante la policía y desapareció del polideportivo que cuidaba en un barrio de la zona sur de Trelew.
La presidente de la Vecinal del barrio San José, dijo que ella se enteró del caso por la sobrina, cuando le vino a preguntar por el sereno que trabajaba en el polideportivo. “Ahí me comentó que él había invitado a los nenes de ella a leer la Biblia, prometiéndoles que les regalaría chocolates, que pasaran con él ahí dentro, pero con la condición de que no le dijeran nada a nadie”, contó.
“Mi sobrina fue a hablar con él y le anticipó que iba a denunciarlo, y se ve que donde escuchó esto (se adelantó y) llamó a la policía para decirles que había personas en el polideportivo que lo estaban molestando, entonces cuando mi sobrina vio a la policía pensando que yo los había llamado les contó lo sucedido y ahí le pidieron que fuera a radicar la denuncia”, siguió relatando la vecinalista.
Luego indicó que su sobrina fue a hablar con él “y es como que no sé si estaba mal, drogado o qué (…) y en ese momento me amenazó, me dijo que esto se lo íbamos a pagar” y añadió que había negado todo lo que decían de él delante de los policías.
-¿Él llegó a hacerle algo a los chicos? Se le consultó. “No porque los chicos cuando les empezó a hablar, a invitarlos, ellos salieron corriendo a avisar a los padres…”, respondió. ¿Nenes chiquitos son? Se insistió. “Sí. De ocho y diez años”, consignó Lidia. A quien después se le preguntó por qué creían ellos que el sereno tenía intenciones de hacer algo con los chicos. “Porque hablando con otros nenes, él ya venía invitando a tomar mate, prometiéndoles que les iba a dar caramelos, galletitas”, contestó.
“Y después de lo que pasó, -acotó- luego que mi sobrina fuera a hacer la denuncia, una nietita que se queda conmigo porque la madre trabaja me pidió que al otro día la fuera a buscar porque la mamá no la dejaba salir (del colegio) sola dado que había un señor que andaba buscando chicos y me contó que había pasado cuando estaba la prima jugando y que las había invitado al polideportivo. Que fueran a tomar mate con él, que les iba a comprar galletitas pero que no dijeran nada a nadie”.
Finalmente, se le volvió a consultar si el sereno sospechoso había desaparecido de su lugar de trabajo y la vecinalista aseguró: “No vino más: Supongo que desde (la Secretaría de) Deportes (de la Municipalidad) lo deben haber mandado a otro lugar, pero yo como mamá, abuela y ciudadana no estoy tranquila porque sabemos que al peligro de acá lo sacamos pero que se fue a otro barrio”.
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