Lo acusan de matar a tiros a un presunto delincuente

El ataque fue en abril en barrio Ameghino. El herido recibió tres tiros, uno en el cuello, y sobrevivió. El supuesto agresor fue capturado.

La escena era brutal: dos amigos que se bajan de un auto y caminan hacia una casa donde se celebra un cumpleaños, pero nunca llegan a la fiesta. Un individuo se les cruza en el camino, saca un arma, grita y empieza a gatillar. Los fogonazos iluminan la calle y los estruendos de los disparos aturden a quienes tratan de dormir. Uno de los amigos cae muy malherido. Tiene un balazo en el cuello. El agresor sigue tirándole y le pega dos tiros más en espalda. Finalmente, huye corriendo.

El dramático episodio ocurrió en abril pasado en barrio Ameghino Norte, de la ciudad de ciudad de Córdoba. La víctima de los disparos, contra todos los pronósticos, sobrevivió. En la cama del hospital, alcanzó a hablar y pudo decir quién había querido asesinarlo.

Tres meses después, la causa tuvo una derivación muy importante: con orden judicial, la Policía de Córdoba capturó al presunto autor de los disparos.

El hombre, de 32 años, fue detenido y quedó imputado por tentativa de homicidio.

¿Y cuál habría sido el móvil? Para los investigadores policiales y judiciales, el ahora detenido se habría querido vengar del otro, dado que lo había asaltado en la calle tiempo antes.

Según fuentes consultadas, no hubo denuncias por el robo: sencillamente fue a matarlo. Y falló. Ahora, el presunto “justiciero” se encuentra detenido en la Cárcel de Bouwer e imputado por una grave figura penal: tentativa de homicidio calificado por el uso de arma de fuego.

Balazos en la oscuridad. Voceros policiales señalaron que el ahora detenido había sufrido un asalto callejero meses atrás a metros de su domicilio en barrio San Roque.

Los informantes señalaron que tiempo después, víctima y ladrón volvieron a encontrarse en el mismo barrio y se produjo una fuerte discusión. En ese marco, el asaltado habría jurado vengarse, según lo narrado por una fuente de la causa.

El siguiente capítulo de la historia se escribió en la madrugada del domingo 14 de abril pasado frente a un domicilio del barrio Ameghino Norte, donde se celebraba un cumpleaños.

La historia ya fue contada.

No bien se bajaron los dos amigos de un automóvil, apareció de entre las sombras un tercer individuo, quien extrajo un arma de fuego y, tras un cruce de palabras, comenzó a tirar.

Emiliano A., de unos 20 años, recibió un balazo en medio del cuello y cayó a la calle.

Según los voceros, Emiliano comenzó a arrastrarse para pedir ayuda. Fue entonces que desde atrás, el hombre armado volvió a dispararle. Al menos dos balazos más le impactaron en el tórax y espalda.

El agresor escapó rápido.

Emiliano fue trasladado de inmediato al Hospital de Urgencias, donde quedó internado en grave estado. Su pronóstico era de suma gravedad.

Para los pesquisas, estaba descartado por completo la posibilidad de que se hubiera tratado de un asalto. “No era un robo, era una ‘bronca’, era un ajuste de cuentas callejero, lo teníamos claro”, comentó ayer un vocero del caso. “El tema era aclarar lo sucedido y dar con el sospechoso”, añadió.

Otro informante explicó que recién cuando Emiliano A. pudo hablar en la cama del hospital y contar lo que había sucedido, se logró avanzar con el caso. Al parecer, el muchacho nada dijo sobre la posibilidad de que el en­frentamiento era por un robo.

Durante varias semanas, los investigadores del Departamento Homicidios de la Policía estuvieron tras los pasos del sospechoso de los disparos. Finalmente, dieron con él.

Esteban Alberto A., de 32 años, fue capturado en las últimas horas por policías de civil en el cruce de las calles Beltrán y Varela Barros, en barrio Poeta Lugones. El hombre, quien estaba trabajando, nunca se ­resistió cuando los policías lo esposaron.

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