En la mañana de hoy familiares de Armando Borrajo se reunirán con funcionarios del gobierno de San Luis para interiorizarlos de la investigación por el suicidio del ex ciclista y candidato a tesorero de la Federación Argentina de Ciclismo.
De acuerdo con la secuencia de hechos que ha hilvanado la familia Borrajo, el 17 de diciembre Armando viajó a Catamarca con el objetivo de contactar a la dirigencia local, para que los delegados catamarqueños votaran por la lista que encabezaba Facundo Donadío en la asamblea que renovaría las autoridades de la Federación Argentina. A las pocas horas de llegar a la provincia norteña, Borrajo se comunicó con Donadío para alertarlo de que estaba preocupado porque había notado que lo estaban siguiendo y de que en Catamarca había orden de “darles los votos a los Curuchet”. Ante la preocupación de Borrajo, Donadío le ordenó que abandonara las gestiones y que se volviera a Buenos Aires, pero el joven contestó que recién tenía boleto para el día siguiente.
Desde entonces la familia de Borrajo y Facundo Donadío perdieron todo contacto con el muchacho, quien horas después apareció a 200 kilómetros de Catamarca, torturado, vejado y bajo los efectos de un alucinógeno. Ante la noticia de la aparición de Armando y del estado en el que este se encontraba, la familia del ex ciclista viajó a Catamarca para trasladarlo a Buenos Aires, pero al llegar y en momentos en que era revisado por un médico, el muchacho salió corriendo, se subió a una terraza y se arrojó al vacío.
Desde entonces y a través de escasos medios gráficos, principalmente ligados al ciclismo, circularon dos hipótesis: la primera y más fuerte, que en Catamarca alguien mandó a “apretar” a Borrajo para evitar que la Federación Argentina cambiara de conducción, y la segunda que el secuestro y las torturas sufridas por el ex ciclista respondían a una factura contra el padre de los Borrajo, por su condición de ex comisario de la Policía Federal. Durante el Tour de San Luis se sumó una tercera hipótesis que acusaba a Borrajo de un intento de violación en Catamarca y señalaba a la policía como responsable de los vejámenes. La familia de Borrajo tiene la certeza de que la policía torturó a Armando, pero mandada por alguien de la Federación.
En una conferencia de prensa brindada por Gabriel Curuchet con motivo de anuncios referidos al Tour de San Luis, el ex presidente de la Federación Argentina y hoy vocal de la nueva conducción fue consultado sobre si se sentía acusado por el secuestro, las torturas y la muerte de Borrajo y contestó que “Me da risa y mucha angustia que se diga eso. Es algo lamentable lo que ha pasado y estamos completamente ajenos a esa situación. Hay mucho hermetismo en la investigación y estamos haciendo un seguimiento muy pormenorizado de los avances, principalmente para que la familia esté tranquila. Yo con el padre de Armando no he tenido la posibilidad de hablar, pero sí con los hermanos y la esposa. Con ellos hemos estado buscando una explicación a esta tragedia, pero tenemos esperanza de que la investigación está bien encaminada”. Antes de cambiar de tema Curuchet dijo que incluso la familia Borrajo se había disculpado con él por las acusaciones iniciales contra la dirigencia de la Federación.
Sin embargo, la semana pasada en el campeonato argentino juvenil disputado en La Rioja, familiares y amigos de Borrajo distribuyeron entre los asistentes un dossier donde acusan directamente a los Curuchet de ser los autores intelectuales del secuestro y las torturas sufridas por Armando y donde califican el posterior suicidio del ex ciclista como “un crimen político”.
“Armando no golpeó su cabeza contra la calle de la vuelta de mi casa, sino que él estrelló su cabeza contra la pared de corrupción que hoy existe en el ciclismo argentino”, es una de las frases más directas del dossier repartido en La Rioja. “Nunca midieron las consecuencias de lo que podía pasarle a Armando, cegados por el poder, el dinero, la avaricia, la corrupción y sobretodo la impunidad con la que se manejan”, sigue diciendo el documento en directa relación a los hermanos Juan y Gabriel Curuchet.
El 23 de diciembre del año pasado, y luego de que Facundo Donadío, a raíz de la tragedia, decidiera retirar la lista que encabezaba y en la que Borrajo era candidato a tesorero, una presurosa asamblea decidió que el sector afín a los Curuchet se quedara por otro período con la conducción de la Federación. A las pocas horas Donadío emitió un comunicado en el que aseguraba que “La lista 2 fue retirada formalmente antes del comienzo del acto eleccionario, y en el mismo acto fue solicitada la suspensión de la Asamblea por 60 días, hecho que evidentemente no fue tenido en cuenta”.
Según Donadío “Fueron 17 asociaciones de un total de 50, de las cuales 2 respondían a nuestra lista, pues dimos libertad de acción a cada una de las afiliadas para estar presentes o faltar. Hoy quedó en claro que teníamos la mayoría necesaria para ganar. No nos presentamos por respeto a la familia de Armandito y también la falta de seguridad sobre nuestras personas y familias hizo que decidiéramos, por el momento, detener nuestra actividad”.
“En lo personal, me parece patético llevar a cabo una Asamblea a pesar de los últimos acontecimientos. Está muy claro que la idea del oficialismo era ganar a cualquier costo. Incluso los inspectores enviados por la Inspección General de Justicia que se encontraban controlando la Asamblea sugirieron a Gabriel Curuchet un cuarto intermedio por 30 días, algo de sentido común y legalmente posible, pedido que también fue desoído”, concluyó Donadío.
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