Una severa acusación de crear un “Estado paralelo”, a través de la creación o cambio de categorías de empresas, hicieron los diputados Raúl Dobrusin y Alfredo Marcote, identificados con Unión Popular (UP), contra el gobierno de Jorge Sapag pero también contra la actual conducción de gremios estatales.
Dobrusin y Marcote representan el ala política de la CTA alineada con Pablo Micheli, enfrentada con el kirchnerismo, y a nivel local con la dirigencia de UNE, tal como se ha verificado en los últimos tiempos.
Los legisladores cuestionan “transacciones” que se realizan desde los ministerios “sin pasar por ningún control”; la creación de sociedades anónimas amparadas desde el Estado pero sujetas al derecho privado y con contratos y sueldos “superiores” a los de escalafón general estatal; y otras “maniobras” que se realizan con empresas estatales que “generan importantes dividendos”.
“Están creando un nuevo modelo de Estado, un Estado paralelo, un Estado sin control, y muchos no lo ven. O no lo quieren ver”, aseguran los diputados.



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