La segunda autoridad del Comité Central del PRS se enteró por los medios de la decisión del Partido de suspenderle la ficha de afiliación.
Martín Grande: ¿Cómo tomó la noticia que el PRS le suspendió la ficha?
Julio Loutaif: Con un poco de sorpresa, fueron dos noticias con sorpresa. Primero, me enteré que había reunión del comité central del partido del cual sigo siendo vicepresidente segundo y no fui convocado. Luego, me entero por los diarios, -tampoco recibí una notificación formal del partido- donde aparece un parte de prensa del partido, que da cuenta de la suspensión de cuatro dirigentes. La verdad es que pensé que la reunión era para discutir después del magro resultado electoral, porque estas elecciones para el Partido Renovador son comparables a las elecciones del 2009.
Debe recordar que en el 2009 también el partido fue solo en las elecciones, y como candidato a diputado nacional llevó al Dr. Jorge Folloni. En ese momento, el partido sacó a nivel provincial del 6,5 % de los votos y ahora está sacando el 7,5% de los votos. Entonces, yo entendí o pretendí entender que la reunión del partido se hacía para discutir este tipo de cuestiones que tienen que ver con qué es lo que pasó y por qué la gente no votó al partido en la elección sobre todo teniendo en cuenta que el candidato más importante del partido era su presidente y Vicegobernador de la Provincia. Y de repente parece que la discusión al mejor estilo del romerismo del 2007… Usted recordara que el romerismo, por entonces, también discutían cómo se sancionaba y expulsaba dirigentes del partido que se iban con otros. Bueno, parece que ahora se discute en el PRS, a quién les vamos a echar la culpa sobre porqué nos ha ido mal y parece que yo soy uno de los culpables.
MG: Ministro, con todo respeto, cuando su partido decide ir en campaña y usted hace declaraciones públicas, constantemente contra el principal candidato, que es el presidente de su propio partido, no veo qué le extraña que le suspendan la ficha.
JL: Me extraña porque la metodología para sancionar, no es la que se adoptó. Quien suspende, quien puede aplicar sanciones, no es el comité central del partido. Si hay inconducta partidaria hay un mecanismo que establece la misma carta orgánica, que depende del Tribunal de Disciplina, donde los dirigentes pueden exponer porqué tienen tal o cuál posición y recién se toman decisiones. De todas maneras, esto es anécdota, la decisión del partido de seguir en el Frente se tomó en la Convención del partido en la cual yo estuve presente, a fines del año 2012. Luego, el Comité Central del partido decidió otra cosa, sin convocar a la Convención y se hizo público antes, lo hicieron público los intendentes antes de que se tome la decisión, lo que para mí fue una decisión inoportuna, equivocada y que obviamente no iba a dar resultados satisfactorios al partido. Bueno, hoy esta es la realidad, de manera que esperaré a que me notifiquen -si es que lo hacen- de esto que no sé si es una sanción o qué es. Si es una sanción no está en el marco de lo que establece la Carta Orgánica del partido.
MG: De todas maneras, ministro, usted no comparte lo que su propio partido dice en este momento; por lo tanto, capaz que a usted le convendría más renunciar.
JL: No, no tengo porqué renunciar, porque el partido no es una persona, el partido no es una circunstancia, el partido en muchas oportunidades tuvo que tomar decisiones que algunos las compartieron y otros no y no todos se fueron del partido. Me parece que no hay porque irse del partido. Le voy a dar solamente un dato: Hoy, en este momento, hay oficializadas listas de otros partidos políticos, encabezadas por afiliados al partido. En la lista de Romero y en la lista de Olmedo van a encontrar que hay candidatos que son afiliados del partido y el partido no dice nada. O por ejemplo, en el año 2011, en Orán y Tartagal los candidatos de Salta Somos Todos fueron diputados que entraron a la Cámara por el Partido Renovador y el partido no dijo nada. Entonces no se está midiendo a todos con la misma vara. Me parece que hay una actitud tendiente a justificar un resultado electoral en posiciones personales que tuvieron algunos dirigentes del partido.
MG: De todas maneras ministro, había más de 150 personas adentro del partido y esto fue por una votación. Usted dice que no le importa…
JL: En esa reunión, según tengo entendido, estaba el Comité Central y otros dirigentes, en donde hubo posiciones encontradas, no ha sido unánime la decisión. Por ejemplo, el vicepresidente del partido no estaba de acuerdo, algunos otros no estaban de acuerdo con la decisión que se estaba tomando. Algunos pensaban que había que esperar que pase todo el proceso electoral y recién analizar la situación no solo mía, sino de otros dirigentes del partido, porque no soy solo yo el que está en desacuerdo…
MG: No, está la candidata Fiore, está Villalba y también Lara Gros.
JL: Sí, pero también hay otros dirigentes que expresaron públicamente que no estaban de acuerdo. Sin embargo, se tomaron dos dirigentes de Orán, como Lara Gros y el mío, será porque le ha ido bastante mal al parido en Orán. Pero bueno, cuando uno hace las cosas mal, salen mal. Acá se hicieron las cosas mal y por eso el resultado electoral fue malo.
MG: Para eso son estos espacios, para discutir lo que se hace bien y lo que se hace mal, porque usted por un lado dice que se hacen mal y por el otro lado dicen que se hacen bien. Para eso está el partido, el recinto este.
JL: Por eso digo yo que la discusión que se tiene que generar en el partido es si la decisión ha sido acertada o no, a la luz de cómo voto la gente. Y en esto es importante, no lo que diga yo, o lo que pueda haber opinado antes, u opine ahora. La que opinó fue la gente, que lo colocó al partido en la grilla del final del escrutinio total en la Capital, en el 6º lugar. Bueno eso es lo que hay que discutir. ¿Qué es lo que pasó?. Se hizo mal la campaña, se trasmitió mal el mensaje, se adoptó una decisión desacertada. Eso es lo que hay que discutir, no ver a quién le vamos a echar la culpa.
MG: Bueno, lo que se discutió en el partido es sobre quiénes trabajaron en contra de su propio partido.
JL: A ver, ¿qué es trabajar en contra del partido?. No entiendo.
MG: Decir que Zottos “perdió el rumbo”, que es un mal candidato, que traiciona al gobierno. Eso es trabajar en contra, doctor.
JL: Para ponerlo en claro, ¿cómo el vicegobernador va estar en contra de su propio Gobierno?. Eso me parece una contradicción. MG: Porque dejó de ser su gobierno en el momento en que el Partido Justicialista eligió al candidato del Partido Renovador… usted lo sabe perfectamente bien. JL: ¿Usted cree que no sabían a quién se iba a elegir? No hay que hacerse los distraídos.
MG: Usted dice que era una violación con aviso…
JL: No, no era una violación con aviso. Para mí el tema de quien era candidato del Frente, lo sabían tranquilamente 4 o 5 meses antes de las elecciones. Era un secreto a voces. Entonces no me parece que esa decisión haya desencadenado que el partido adopte el camino que adoptó. De todas maneras, esto continúa, veremos qué pasa el 27 de octubre en la elección general y cuál es la performance que tiene el partido.
MG: Entonces, a Usted lo tiene sin cuidado la sanción.
JL: No, no es que me tiene sin cuidado. Me duele una sanción, porque obviamente capaz que, de todos los que están dentro del partido, debo ser uno de los pocos que quedan de aquellos que estuvieron desde el primer momento en el partido. O sea, desde la fundación del partido. La verdad, me duele, ahora bien, no siento culpa, porque advertí en reiterada reuniones que el camino que se estaba tomando era el equivocado. No es que, de la noche a la mañana, a mí se me ocurrió salir a decir cualquier cosa. Lo dije públicamente antes de que se tome la decisión, lo dije en cuatro o cinco reuniones previas que se hicieron, que el camino era el inadecuado. Si el partido toma una decisión y luego las cosas no salen como uno espera no tiene que andar buscando chivo expiatorio, tiene que hacer su propio debate interno y en función de eso corregir las cosas que se han hecho mal.
Cambia todo cambia
Darío Valenzuela, comenzó su militancia en la UCR en los años 80, pero después se pasó a las filas del PRS, partido con el cual llegó a intendente de Tartagal a principios del 2000, sin embargo su vuelco sorpresivo fue en el 2011, cuando llegó a la Cámara de Diputados de la Provincia como candidato de Alfredo Olmedo. Apenas, se sentó en su banca, se reivindicó como renovador. “Darío Valenzuela tendrá sus trámites administrativos disciplinarios correspondientes y tendrá que resolverse cómo vuelve.
Los que salieron como candidatos de otros Partidos en la elección anterior deben tener una sanción mayor”, había sentenciado, en esa oportunidad, el dirigente renovador, Oscar Rocha Alfaro. Las sanciones no llegaron nunca. En el 2011, el diputado renovador Marcelo Bernard se presentó como candidato a intendente de Orán por el Frente “Olmedo Gobernador”. En las últimas PASO, Bernard fue el hombre de referencia en el Departamento de Orán del romerismo; mientras que sigue siendo parte del bloque renovador de la Cámara baja provincial e integra el Frente Renovador Federal.


Comentá la nota