Sebastián González, sospechado por el crimen de Willy Gutiérrez, y Andrés Faría, imputado por la muerte de la joven Ailín García, continuarán detenidos.
Entre la enfática defensa que hizo Gustavo Palmieri de Faría y la firme oposición que hizo a su planteo el fiscal Maximiliano Breide Obeid, el juez Benavides consideró que “lo más justo” es confirmar la prisión preventiva, por la gravedad del hecho y los peligros procesales.
No pasó por alto que el defensor del acusado pidió que recupere su libertad dos veces a la Cámara de Apelaciones, y que ésta no hizo lugar.
“Esto ya ha sido evaluado. Lo que se ha dicho bajo el anterior ordenamiento ha sido confirmar la prisión preventiva”, indicó.
Por otra parte, y en línea con el fiscal, no advirtió que Palmieri introduzca en la audiencia de ayer nuevos elementos que permitan revertir la situación; y en cuanto al principio de inocencia, sostuvo que “no se ejerce de forma absoluta”. Es decir, no es lo mismo presumir que un imputado es inocente en las primeras horas de su detención; que una vez que un juez le impone la prisión preventiva.
En tanto que volvió a advertir que las partes, en su derecho, “atacan las decisiones que no resultan convenientes”. “Una cosa es pedir, y otra decidir”, recordó.
Con el fin de llegar a juicio a la brevedad, dijo que “la Fiscalía tendrá que arbitrar todos los medios para que este proceso no se caiga”.
El Gordo Seba
Distintos fueron los planteos vertidos en la audiencia de González, aunque el resultado haya sido el mismo. Como su defensor –Carlos Vaccaro- no incorporó ayer elementos nuevos que permitan revisar la situación del acusado y, por lo tanto, desistió de pedir su libertad, la jueza Ana Malvido dio por concluida la audiencia.
“Yo no puedo resolver algo que la defensa no ha pedido”, dijo, en consonancia con la posición del fiscal Maximiliano Breide Obeid.
En lugar de demostrar que no hay peligro de que se fugue o entorpezca la investigación, y reclamar para el imputado que esté libre hasta el juicio, otro fue el planteo que llevó a la audiencia el defensor Carlos Vaccaro.
Recordó que había presentado un recurso ante la Cámara de Apelaciones, por el que aguardaba una respuesta; y que tal petición debía ser resuelta bajo el nuevo código por el Tribunal de Impugnación y no por una jueza de garantías.
Se refirió entonces a la resolución de la Cámara que con el viejo sistema declaró extemporáneo su planteo, al apelar el procesamiento de su defendido.
Por eso le pidió a Malvido que se declare incompetente; a lo que la magistrada no hizo lugar. “Entiendo que ya estaba en vigencia el nuevo código cuando presentó el recurso. Por lo tanto, soy competente”, concluyó la jueza.
Así puso punto final al asunto, que poco tuvo que ver con planteos de libertad. Aunque el defensor hizo el intento de cuestionar condiciones de detención que a su criterio violan los derechos de su defendido. Esa pretensión tampoco prosperó.
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