Un hombre de 23 años fue detenido ayer por agentes de Gendarmería Nacional y puesto disposición del juzgado que había pedido su captura, tras lo cual fue enviado a la cárcel de Piñero.
Un hombre de 23 años fue detenido ayer por agentes de Gendarmería Nacional y puesto disposición del juzgado que había pedido su captura, tras lo cual fue enviado a la cárcel de Piñero. La orden la había emitido el juzgado de Instrucción 9, a cargo de Mónica Lamperti, ya que el detenido, Néstor Jesús G., está inculpado de ser el homicida de Leonel Alejandro Enríquez en un hecho que ocurrió en octubre de 2013 y que en un primer momento se sospechó podía deberse a cuestiones ligadas al narcomenudeo.
Enríquez tenía 23 años y fue asesinado el domingo 27 de octubre del año pasado a media mañana en la zona noroeste de la ciudad. Cerca de las 11 fue abordado por dos personas que aparentemente lo conocían y luego de una fuerte pero corta discusión uno de ellos le dijo al otro “quemalo”. Tras la orden se escucharon dos tiros secos en medio del silencio. El muchacho cayó malherido y fue trasladado la hospital Alberdi, donde falleció a primera hora de la tarde.
La víctima estaba en su casa de Salvat A-27, detrás del barrio Rucci, una zona de carreros y quintas. Tenía por costumbre quedarse en la puerta de su casilla, en la que vivía solo desde hacía dos años y los que lo mataron eran conocidos como “Dany” y “Chichón”. Una vez que lo pasaron a buscar por su casilla, el trío se fue caminando hacia la esquina de Salvat y Camino de los Ladrilleros, donde se detuvieron debajo de un poste de luz. Allí comenzaron a gesticular y a gritar. La discusión fue cortísima y contundente. En un momento dado uno de los dos que acompañaban a Enríquez le dictó a su cómplice la orden fatal: “Quemalo”. Entonces el otro desenfundó la pistola y le descerrajó dos tiros, “uno en cada tetilla”, dijo en su momento un familiar de la víctima.
Alrededor de las 11 de la mañana un vecino tomó la determinación de no esperar más a la ambulancia y cargó a Enríquez en su vehículo para trasladarlo al hospital Alberdi. El muchacho llegó inconsciente y fue internado en terapia intensiva, pero falleció un rato después a raíz de las heridas que le provocaron los dos balazos recibidos.
Más tarde, y cuando la policía ya merodeaba el barrio, los vecinos encontraron a los pies del poste de luz junto al cual cayó herido Enríquez dos vainas de calibre 22, de las que dio cuenta la Policía Científica para comenzar las averiguaciones que desembocaron en la captura de Néstor Jesús G., apodado “Dany”, quien fue apresado ayer nuevamente tras burlar una salida transitoria que tuvo de la prisión.
Según versiones de la zona, tanto “Dany” como “Chichón” habrían estado ligados a un búnker de venta de drogas de la zona noroeste pero Enríquez, según sus amigos, “no estaba en contacto con el tráfico de drogas ni tenía antecedentes penales”.
Comentá la nota