Acusaciones entubadas

Los concejales de la oposición en General Rodríguez se “olvidaron” de que debían revisar las cuentas 2010 de la gestión municipal. Una vez que Anghileri los puso sobre aviso y dio por aprobada de hecho la Rendición, los ediles se dedicaron a denunciar errores de la gestión
En el municipio de General Rodríguez todos los sectores están metidos en un intríngulis de denuncias. Y lo que quedó en medio de acusaciones cruzadas son las obras en el Sector Industrial Planificado (SIP) por entubamiento para desagües pluviales, alcantarillado, zanjas y cunetas por un monto de $ 332.700.

Parte de la oposición, con Sergio Maffía (PJ) a la cabeza, denunció penalmente al intendente interino Juan Pablo Anghileri (FpV) por incumplimiento de los deberes de funcionario público, en base a supuestsa irregularidades en la obra del SIP.

La denuncia se sostiene en base a los decretos que firmó Anghileri para realizar contrataciones directas.

La acusación dice que el municipio habría dividido la obra en tres etapas o partes para poder realizar una contratación directa, y que éstas, incluso, superaban los montos estipulados para tal caso.

La denuncia fue radicada en la Fiscalía Nº 14. Y, según Maffía, los denunciantes fueron todos los ediles del bloque peronista, más Elena Cordone (PJ), Carlos Demaria (Vecinalista por la Reconstrucción), Mario Deguiz (CC). En tanto, el intendete Anghileri le dijo a Desafío que habría algunos concejales que estarían reviendo su apoyo a la denuncia.

El Jefe comunal se defiende diciendo que “esto corresponde al ejercicio de 2010, y los concejales no revisaron las cuentas en tiempo y forma. Lo que se pretende hacer es un escándalo mediático, una movida política”.

A lo que se refiere Anghileri, que hasta ahora no fue dicho, es que las denuncias que salieron a hacer los miembros de la oposición secundan un “olvido”.

El lunes 30 de mayo vencía el plazo que tenían los concejales para expedirse sobre los números de las cuentas municipales 2010.

Así fue que al día siguiente, Anghileri elevó una nota a la presidenta del cuerpo legislativo, y otra al Tribunal de Cuentas, informando que la rendición quedaba aprobada “de hecho”.

A partir de allí, la gestión del Intendente interino quedó entreverada en acusaciones varias.

La obra del SIP

La denuncia más grave que se le imputa al sucesor del destituido Marcelo Coronel es por la continuación de la obra de entubamiento para desagüe pluvial en el Sector Industrial Planificado, que le costó al municipio rodriguense, en total, 332.700 pesos.

Consultado el intendente Anghileri por Desafío se defendió de las acusaciones diciendo que “son tres obras completamente distintas. Ellos dicen que las obras excedían los límites de la contratación directa que tiene el municipio en virtud del decreto Nº 53 de 2008 de Jefatura de Gabinete que establece los montos para las contrataciones directas. Pero cada 6 meses esos montos se actualizan”.

El monto actual que no debe superar un presupuesto para poder celebrar una contratación directa ronda los 140 mil pesos.

Parte de la argumentación de la denuncia se asienta en el dato de que los decretos fueron firmados el mismo día. Ante lo cual, Anghileri dice que “las fechas de inicio de cada expediente por cada obra son distintas, la fecha de cuando yo firmo los decretos por ahí es la misma, porque en un mismo día firmo varios decretos. Las obras se iniciaron aproximadamente con 15 días de diferencia cada una”.

Esto no queda acá, sino que hay más anomalías que comprometen a Anghileri.

La revisión de cuentas que no fue

A partir de la revisión de facturas que emitió la municipalidad en 2010, los concejales acusan gastos innecesarios en remises, restaurantes, facturaciones erróneas por compras de azúcar, arroz, bidones de agua.

Consultado por Desafío, Anghileri repite que “los concejales tuvieron seis meses para revisar todas las cuentas de 2010. Y el Concejo Deliberante no revisó ninguna”.

Pero, además, los concejales de la oposición acusaron a la gestión Anghileri por la relación que mantiene la comuna con la empresa que realiza la recolección de residuos y que tiene a su cargo el barrido de calles. Este último servicio está enmarcado en contrataciones celebradas mes a mes entre el municipio y la empresa. Entre mayo y diciembre se han desembolsado 2.500.000 pesos.

Según los ediles de la oposición, los servicios flaquean por todos lados, y se realizan pagos por trabajos y herramientas de trabajo innecesarios.

Dentro del mismo paquete de denuncias, se hace referencia al pago del inexistente título al intendente destituido Coronel. Pero los pagos corresponden a los meses de enero y febrero, cuando éste todavía controlaba la caja comunal.

Las otras irregularidades encontradas a partir de la revisión de cuentas de los ejercicios 2010, incluyen una solicitud de compra por azúcar. El municipio recibió azúcar, pero facturó arroz. Y, como si fuese una mala broma, también otros documentos registran que se pidió arroz, se recibió arroz, pero se facturó azúcar.

Finalmente, al intendente Anghileri se lo acusa por hacer facturas por cenas, almuerzos, y hacerlos pasar como gastos de la municipalidad. Y se denuncian gastos “innecesarios” que rondan los 6 mil, 7 mil pesos por mes en remises. Ante esto, Anghileri responde que “Rodríguez está a 120 km de La Plata. Si yo tengo que mandar un remis para allá, para alguien que se necesita atender (por ejemplo en un hospital público) o algún viaje de la municipalidad, gastar 10 mil pesos en un mes o en un año me parece que sea una cantidad significativa”.

Ante la denuncia penal, el Intendente dice que procederá a denunciar “por los daños y perjuicios que me producen a mí. Voy a tratar de acusarlos a ellos por acusar por un delito, allí adonde no lo hay”.

Errores mutuos, trapitos lavados, causas entreveradas.

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