Se decidió retrotraer todo al momento anterior a la aplicación del Decreto 508/13. De esta manera la cooperativa recuperó su contrato con el Municipio de Caleta Olivia. El día anterior, siete integrantes habían amenazado con tirarse desde una antena de 30 metros de altura.
La cooperativa “Almafuerte” pudo, así, recuperar su contrato con el Ejecutivo luego de que el intendente dejara sin efecto la aplicación de la rescisión, es decir, el Decreto 508/13.
La Municipalidad se comprometió a dejar sin efecto ese decreto, “con la condición de que los integrantes de la cooperativa retomen inmediatamente sus tareas en el sector de Servicios, al cual se encuentran afectados”.
A su vez, los integrantes de “Almafuerte”, para garantizar la “continuidad de la prestación”, se comprometen a “asegurar la paz social hasta el vencimiento del contrato, que está estipulado para el 31 de diciembre de 2013”.
Algo más de una hora demandó la discusión entre el intendente José Manuel Córdoba y los cooperativistas en la Sala de Situación comunal.
Allí, el intendente les explicó que ellos están “cobrando más que el resto de las cooperativas”. En todo momento, Córdoba mantuvo su argumentación de que es imposible dar un aumento a ellos sin que se les dé a las demás cooperativas que hacen trabajos en el ámbito municipal.
“Cobran 650 pesos de diferencia con las otras cooperativas”, dijo en un momento, para un trabajo que demandaría “cerca de tres horas”.
Negó que se pueda hacer ingresar a planta, hasta incluso les refrescó que se hizo un estudio interno dentro del Municipio donde podrían cambiarse al sector de recolección a cerca de 192 municipales, incluyendo 9 mujeres de Espacios Verdes. Con esto les quiso decir que ese trabajo lo pueden hacer otros, sin ningún problema.
Los muchachos, ante la desesperación de ver perdidas sus fuentes laborales, escucharon algunas alternativas del intendente para no quedar fuera del sistema.
“Hasta acá está rescindido el contrato, pero voy a ofrecer otra alternativa”, anunció. Y Córdoba les ofreció trabajos de reparación de cañería domiciliaria, a través de un programa con financiamiento nacional. En principio, se trataba de un convenio con Servicios Públicos para hacer el mantenimiento de cloacas y pérdidas de agua potable, pero como la empresa provincial no quiso firmar esto, dijo Córdoba que el Municipio se hará cargo de la reparación domiciliaria. “Y les proponemos que hagan esto con capacitación, conjuntamente con otra cooperativa”, prometió el jefe comunal.
Pero a los cooperativistas no les gustó la idea. Y hasta algunos le recriminaron que les había prometido trabajar en una mina y “nunca nos llamaron” para la capacitación.
Cuando los ánimos estaban caldeados, en un momento Córdoba le “paró el carro” a uno, manifestando que “otra opción es que busques trabajo donde quieras. ¿Por qué te tenemos que dar respuesta? Primero creamos 1.840, después una cooperativa, con una ayuda financiera, ¿y después qué?”, le reclamó el intendente, quien en un principio se había opuesto a que los cooperativistas volvieran al sector de Recolección, luego de la experiencia de la huelga.
Fue otro integrante de la cooperativa, de nombre Sandro, quien detuvo la discusión y propuso volver todos, los quince, a Recolección, sin ninguna otra pretensión. “¿Sin ningún adicional más, ni otro pago más?”, repreguntó Córdoba. Y los operarios le dijeron que no, sin nada más, a lo que Córdoba les reclamó la causa, entonces, por la que habían hecho una medida de fuerza, contestando los cooperativistas que su intención siempre fue la de poder hablar con él y le recordaron que les había prometido hacerlo “el 10 de diciembre, apenas asumió” y eso nunca ocurrió.

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