Sólo resta al anuncio formal del pacto entre el candidato radical y el intendente de San Miguel de Tucumán. Los peronistas amayistas están descolocados y desde la Casa de Gobierno ya evalúan la manera seducirlos para que vuelvan al espacio oficialista.
El matambre tiernizado con el cual el radical José Cano esperó a Domingo Amaya en la noche del domingo generó una convulsión dentro de las filas peronistas que responden al intendente de San Miguel de Tucumán. Sólo el círculo más íntimo de Amaya, integrado por Germán Alfaro y Walter Berarducci, estaba invitado a la casa de Cano en el barrio América.
Los concejales y funcionarios alineados detrás de la candidatura a gobernador del jefe comunal desconocían el encuentro y en privado no ocultan su molestia por la falta de deferencia, no para invitarlos, sino al menos para avisarles, más en tiempos en los cuales las especulaciones políticas respecto de acuerdo Cano-Amaya mueven el amperímetro político a diario.
"Estamos descolocados", admite un concejal amayista que por el momento prefiere no hacer pública su tesis sobre el asado y menos respecto del pacto que parece sellado entre Cano y Amaya. El orden no es caprichoso, ya que todo indica que Amaya será el candidato a vicegobernador de Cano en una fórmula claramente antialperovichista.
Germán Alfaro, secretario de Gobierno del municipio capitalino asoma como otro gran ganador de la jugada, ya que sería el único candidato a suceder a Amaya sin oposición del radicalismo que tiene por ahora al menos a tres postulantes a intendente: Silvia Elías de Pérez, Federico Romano Norri y Luis Sacca.
Jorge Mendía, jefe de campaña de Cano, el legislador Ariel García y Ramiro Garrocho, encargado de prensa, estuvieron junto a Cano y los amayistas en la noche del domingo. Por supuesto que ninguno larga prenda respecto del fondo de la cuestión y se limitan a hablar sobre lo ameno de la noche y las bondades de Cano como asador.
A todo esto, en la Casa de Gobierno volvió a tomar la fuerza la posibilidad de lanzar a José Aperovich como candidato a intendente para que los peronistas, hoy descontentos con la dupla Amaya-Alfaro, vuelvan a abrevar en las fuentes alperovichistas. Nadie se atreve a especular nada sobre cómo se moverá el tablero político en el futuro cercano pero existe una certeza, el acuerdo entre Cano y Amaya dejará muchos heridos en ambos bandos, pero con los peronistas desencantados más proclives a abandonar el barco que conduce Amaya.







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