Representantes de Argentina, Paraguay y Bolivia se reunieron en la Secretaría del Ambiente del vecino país (SEAM) para acordar los delineamientos de un proyecto trinacional a implementarse en la cuenca del río Pilcomayo para el control de la erosión y la contaminación en el cauce hídrico.
La iniciativa cuenta con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización de Estados Americanos (OEA).
El proyecto Pilcomayo tiene por objetivo generar la experiencia de gestión local para reducir la contaminación minera y la erosión del suelo, y la sedimentación en el curso de agua en la subcuenca de Cotagaita, en territorio boliviano.
Se centrará en un conjunto de acciones a nivel local para reducir riesgos inminentes de contaminación y mejorar la calidad del agua y control de la erosión, así como para obtener una experiencia replicable en acciones de control y mitigación de la contaminación y la erosión que se podrán aplicar en otras áreas.
El emprendimiento contribuirá a un mejor conocimiento de los problemas críticos transfronterizos relacionados con la calidad del agua y la erosión del suelo, transporte y sedimentación, teniendo en cuenta los efectos de Argentina y Paraguay situados aguas abajo.
El costo del proyecto es de 885 mil dólares y será financiado por el Fondo Global para el Medio Ambiente (GEF, por sus siglas en inglés).
De la reunión realizada esta semana en la SEAM en Asunción, participaron los coordinadores nacionales del proyecto por los tres países, así como técnicos y representantes de las Cancillerías de cada país.
El director de Recursos Hídricos de la SEAM del Paraguay, Daniel García, es el coordinador nacional de este proyecto.
En Bolivia
Autoridades y representantes de instituciones de Chuquisaca se reunieron ayer para debatir y evaluar los problemas ecológicos de la cuenca del río internacional Pilcomayo, según informó el asambleísta Oscar Rodas.
El legislador explicó que se analizaron diferentes propuestas a fin de mitigar el impacto ambiental provocado, entre otras causas, por la industria minera, principalmente en la región de Potosí.
Rodas recordó que se trató de un encuentro previo a la reunión que sostendrán entre el 22 y el 30 de agosto con autoridades de los departamentos de Potosí y Tarija.
Según fuentes oficiales, una acumulación de sedimentos frena el curso del río Pilcomayo, lo cual amenaza con una catástrofe ambiental que dejaría sin recursos a cerca de 100 comunidades indígenas y campesinas de Bolivia, Argentina y Paraguay, por cuyos territorios fluye.
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