Acueducto Termas-La Puerta inicia en febrero su 3ª etapa

También se hará la conexión a poblaciones cercanas que están a pocos kilómetros.

Entre las obras importantes que se llevan a cabo, en materia hídrica en la provincia, con el objeto de dotar de agua potable a numerosas poblaciones del interior provincial, se encuentra la tercera etapa del acueducto de Las Termas a La Puerta, que se iniciará los primeros días de febrero.

En esta etapa se invertirán unos $14 millones, que se suman a los $22 invertidos en las dos primeras.

Es una obra que beneficiará prácticamente a cuatro departamentos, que son Río Hondo, Guasayán, Capital y Jiménez.

El anuncio lo hizo el titular de la Dirección de Obras Sanitarias de Santiago del Estero (Diosse), ingeniero Manuel Iñiguez, que explicó a Nuevo Diario que el propósito de esta obra es solucionar la situación en una de las zonas “más secas de la provincia, sin posibilidades de acceder a agua subterránea”.

A partir de la introducción de modificaciones en la obra del Acueducto del Oeste, se hará una cisterna, y se alimentarán de agua desde allí. En primera instancia, se hará un trabajo de presión, para luego elevar el líquido que baja por gravedad.

Este acueducto tiene una cuarta etapa, que pasa a la Ruta 9 y se extiende hasta Los Núñez. Se espera que pueda concretarse esta última etapa en el transcurso de este año.

La tercera etapa ya está licitada y adjudicada, y resta solamente el decreto para aprobar los términos y la firma del contrato. En el caso de la segunda etapa, que ya se concretó, lo que se buscará este año es hacer cañerías más chicas para permitir la conexión con poblaciones ubicadas a 2 ó 3 kilómetros de la traza, para llegar con agua potable.

Añatuya

En la planta potabilizadora de Añatuya se hizo una inversión de $14 millones. Es la única planta del norte con esa característica. Toma agua del río Salado, a través del acueducto Simbolar-Añatuya, de 200 kilómetros, y con 60 años de antigüedad.

En la actualidad, creció considerablemente la población de la ciudad y pueblos aledaños.

El Salado presenta dos problemas, la alta turbidez y la salinidad del agua.

Lo que se diseñó es un “tren de tratamiento”, explicó Iñíguez. Esto significa que primero se clarifica el agua y después se pasa por un sistema de ósmosis inversa y se obtiene un agua dentro de las normas que marca la normativa. Con ello se abastece a Añatuya y a toda la zona de influencia, y a pueblos como Mailín, entre otros. La planta de Añatuya se puede “modular” y si en el futuro es necesario, se puede ampliar.

Equipan el laboratorio de la Diosse

El Comité de Cuenca Salí-Dulce, a través de la Secretaría de Agua, está equipando un laboratorio ambiental que funcionará en el mismo lugar que actualmente tiene destinado la Diosse para tal fin.

Para ello se hicieron convenios con la Nación, a través de la Secretaría de Medio Ambiente, que permite el arribo a la provincia de importantes equipos como cromotógrafo de gases, lupas, microscopio, fotómetro de llamas, que permitirán estudios “más profundos” en el dique de Río Hondo y sus tributarios y permite ahondar a la Diosse en cuanto a la investigación en la calidad del agua potable y en los procesos de tratamiento, que se necesitan para lograr optimizar el servicio.

Iñíguez explicó que interesa el tema ambiental, como a todos los santiagueños, al igual que la contaminación, porque “ello influye en los procesos de tratamiento”.

Por ejemplo, la mayor cantidad de algas en ríos y lagos aumenta la cantidad de insumos necesarios para potabilizar el agua y ello “complica los procesos de tratamiento”.

Las mejoras condiciones de trabajo permitirán que los resultados técnicos sean de mayor valor estadístico.

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