El acto oficial volvió a ser una reivindicación a los pueblos originarios

El acto oficial volvió a ser una reivindicación a los pueblos originarios
La Comunidad Indígena de Trenque Lauquen volvió a tener un lugar central. Ya no hay flores para Villegas ni discursos apólogos del exterminio. Por tercer año consecutivo, el Municipio se encargó de terminar con la negación de la historia. Isabel Araujo dejó en claro que no están en contra del progreso, pero sí de la opresión, el sufrimiento y la muerte. Recordó el compromiso asumido por Barracchia sobre la concreción de un Plan de Viviendas para los pobladores originarios. Dijo que el intendente Feito está al tanto, pero que todavía siguen esperando.
“¿Hasta cuándo el pobre, el oprimido, el trabajador, será castigado por la ambición desmedida de unos pocos?. ¿Por qué nuestras voces deben ser calladas?. ¿Qué es lo que se festeja?. ¿Hay algo para festejar cuando el precio es la muerte o el sufrimiento de mi vecino, amigo o pariente?” preguntó Isabel Araujo, integrante de la Comunidad Pampa Cacique Pincén, al comienzo de su discurso en el acto oficial por el 135 aniversario de la fundación de la ciudad.

La tartaranieta del Cacique Pincén recordó que el año pasado “nuestro pueblo habló sobre un reconocimiento histórico que tiene que ver con la adquisición de una vivienda digna para nuestra gente”. En este sentido explicó que “si bien en octubre de 2010 se realizó una reunión para hablar sobre el Plan Nacional de Viviendas Aborígenes y Rurales con el entonces intendente Jorge Barracchia, quien nos dio por escrito la posibilidad de adquirir los terrenos necesarios y la esperanza de realizar en ellos las viviendas, hoy, por razones obvias, seguimos esperando”.

Araujo dejó en claro que el intendente Feito “está al tanto de este proyecto” y dijo que la realización del mismo “depende la gestión y seguimiento del mandatario”.

En el tramo final del discurso, Araujo señaló: “Los seres humanos debemos escuchar las señales de nuestra Pacha Mama, porque es ella la que ya está provocando el cambio que la humanidad necesita, y el universo se alineará a favor de cada una de las razas, para que todos y cada uno de nosotros encontremos el lugar que nos corresponde. Entonces sí podremos festejar la creación divina y el orden natural de las cosas”.

Por último, dejó en claro que “no estamos en contra del progreso pero sí de la opresión, el sufrimiento y la muerte”.

El discurso terminó con un fragmento del poema Tribal del Viento de Hamlet Lima Quintana, que fue leído por los descendientes del Cacique Pincén en la producción televisiva de Nep Al Sur de la Garganta.

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