Según denunciaron los propios empleados ante REALPOLITIK, la delegación de la Contaduría de la subsecretaría de Actividades Portuarias de Ensenada se encuentra en condiciones nefastas. Quienes trabajan en ese lugar deben sufrir el deterioro y la falta de atención y cuidado por parte de las autoridades.
Además de cuantiosa documentación electrónica, dentro del área se manejan programas como GDEBA (el sistema de documentación electrónica), PBAC (compras electrónicas) y SIGAF (sistema contable nuevo para la administración de la provincia de Buenos Aires). Todos estos requieren computadoras de última generación, además de acceso a internet y, sobre todo y aunque parezca elemental, electricidad.
Como si eso no fuera poco, dentro de las oficinas la calefacción es nula. “Yo me encuentro con un tratamiento médico por varios temas, uno de ellos es por los glóbulos blancos bajos. El lunes, que hizo 4 grados bajo cero, estuve en la oficina congelada, junto al río, sin ninguna calefacción. Eso tampoco parece importarle a nadie”, explicó Iris Legarreta, personal de Contaduría, ante este medio.
La limpieza y las condiciones de trabajo constituyen otra materia pendiente en ésta dependencia. Los empleados denuncian la utilización de trapos en lugar de cortinas, una invasión de arañas, sillas rotas y otros elementos en estado calamitoso.
Algunos se animan a describir a la delegación de la Contaduría de la subsecretaría de Actividades Portuarias como un lugar donde “tener un lápiz es un milagro, que un teléfono funcione es algo imposible, y los cortes de luz, con todo lo que ello acarrea, algo cotidiano”.
Iris reclama que los empleados del área trabajan en un pequeñísimo espacio y solo disponen de una vetusta computadora para todo el equipo: “La única calefacción es un caloventor que compré yo en el 2014. Y la única calculadora también, la traje el mismo año”.
Comentá la nota