El 30 de diciembre de 2010 un trágico accidente derrumbó una de las paredes laterales del Club Ingeniero Huergo en la zona del estacionamiento y terminó con la vida del encargado del lugar. Desde entonces, las actividades en la institución se vieron resentidas.
Lo cierto es que hoy los usuarios de las instalaciones deportivas del Club Huergo se quejan por la falta de reparación del sitio y el impacto negativo que tiene sobre las actividades del lugar, tanto de la pileta como del gimnasio que funcionaba en los altos del Club.
Quienes utilizan los servicios que presta el Consorcio de Altos Rendimientos del Municipio están molestos con la prolongada espera, por cuanto observan que más allá de colocar una media sombra para acotar el lugar del derrumbe, no se avanzó en obras que signifiquen la habilitación del lugar donde funcionaba la ex confitería del Club.
Tal cual indicaron aquellos que usan el centro deportivo, no se observa en el lugar la presencia del personal de Obras Públicas o de alguna contratista que esté realizando tareas de reparación, excepto la devolución del suministro de gas al edificio, que se dio a los pocos días del trágico hecho que le costara la vida a Juan Aladzazian.
Algunos se interrogan acerca de cuánto tiempo les puede demandar la realización de un proyecto de recuperación del sitio, ya que los meses pasan y los sitios siguen restringidos, como sucedió también con el Chalet Huergo, cuyo edificio histórico sigue cerrado desde el incendio del 23 de marzo del año pasado.
Aunque Maximiliano López aseguró que el Club Huergo está habilitado, hay que decir que todo lo relacionado con las actividades que se dictan dentro del mismo las maneja el Consorcio de Alto Rendimiento. El funcionario precisó que ya pidieron un presupuesto para la colocación de ventanas y ladrillos que faltan en el sector donde impactó el camión que mató al encargado del lugar.
“El gas se habilitó de inmediato y ahora estamos con la obra como para retomar”, argumentó López.
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