Lo acribillaron a balazos en su casa y creen que fue un ajuste por drogas

Lo acribillaron a balazos en su casa y creen que fue un ajuste por drogas
El ataque se produjo el 7 de Enero a la medianoche en Islas Malvinas. El dueño de casa fue sorprendido por tres hombres que irrumpieron a los tiros y lo mataron. Detuvieron a dos de los supuestos agresores.

Tres personas irrumpieron a los tiros en una casa del barrio Islas Malvinas y mataron a su dueño, de 48 años. El hombre, identificado por la Policía como Daniel Arias, y a quien le decían Petaco, recibió tres impactos de bala a muy corta distancia. Por el ataque, dos jóvenes fueron aprehendidos y un tercero, que escapó, es buscado por los investigadores.

El homicidio ocurrió alrededor de las 00.30 de ayer en una vivienda ubicada sobre Doctor Ramón y Batilana, en el barrio Islas Malvinas. La zona es un laberinto de calles y cortadas de ripio sin traza definida, que se confunden cuesta arriba, en la barda.

Según fuentes policiales y judiciales consultadas por La Mañana de Neuquén, todo indica que los sospechosos llegaron al lugar con el propósito de asesinar a la víctima, portando dos armas de fuego. Una de las hipótesis que se maneja es que habría sido un ajuste de cuentas por drogas.

Antes de meterse a la casa, los agresores efectuaron al menos dos disparos desde afuera, uno de los cuales atravesó una ventana del frente. Otro impactó en la puerta.

La víctima habría intentado defenderse. “Fue a tapar la puerta pero no pudo, se metieron y adentro le volvieron a disparar”, indicó una fuente policial.

Cuando la Policía llegó al sitio, encontró su cuerpo tendido sobre el piso, ya sin vida, muy cerca de la puerta.

La autopsia reveló que tenía tres impactos de bala calibre 9 milímetros, dos en la cabeza y uno en un hombro (vainas de ese calibre fueron secuestradas en el lugar). Así lo precisaron fuentes judiciales.

Dos armas de fuego

Al margen de la existencia de una 9 milímetros, los investigadores creen que los homicidas utilizaron dos armas de fuego: la pistola propiamente dicha que hasta ayer no aparecía y la escopeta recortada que fue hallada al atrapar a dos de los sospechosos.

Llamativamente, a la escopeta le faltaba parte de la culata, y este detalle no es menor ya que en la escena del crimen los investigadores encontraron una pieza de madera y metal que presuntamente formaría parte del armazón de esa arma.

El hombre no habría estado solo al momento de ser atacado. Las fuentes ubicaron en la escena a una joven, quien tras el brutal ataque pidió ayuda a los gritos en la calle.

Vecinos consultados por este diario dijeron haber escuchado entre cinco y seis detonaciones de arma de fuego. Lamentaron lo ocurrido pero no se mostraron sorprendidos. “El hombre andaba en problemas, de vez en cuando caía la Policía en su casa”, comentaron.

Además recordaron que vivía en el barrio “de toda la vida; hace más de 26 años”. “Se lo veía pasar y saludaba, un hombre grande, flaco y canoso”, indicaron. Tenía un apodo: Petaco.

La Policía maneja algunos antecedentes sobre la víctima por infracción a la Ley de Drogas, aunque ninguno de ellos reciente. “Actualmente no era investigado”, dijo otra fuente policial consultada.

Aún así, se indicó que dentro de un ropero la Policía encontró envoltorios de marihuana por un total de 10 gramos.

Inicialmente, la hipótesis más firme que se maneja vincula la muerte violenta de Arias al tráfico de estupefacientes, en lo que se entiende como un posible ajuste de cuentas.

Mientras se avanza en esta dirección, el fiscal de Graves Atentados contra las Personas, Maximiliano Breide Obeid, solicitó ayer la detención de los dos jóvenes sospechosos, alojados en la Comisaría Tercera.

Aprehensión

Ambos fueron atrapados en Balsa Las Perlas, después de la 1 de la madrugada de ayer, cuando personal de Tránsito realizaba un control de rutina sobre el puente. Observaron a tres sujetos que querían cruzar, y al intentar identificarlos, se dieron a la fuga corriendo.

Sin embargo, se indicó que policías de Río Negro que estaban del otro lado les cercaron el paso, por lo que debieron retroceder sobre sus pasos.

Al hacerlo, dos de ellos no tuvieron escapatoria y fueron detenidos. Su cómplice logró huir. Los detenidos tienen 21 y 25 años, y algunas prendas de vestir secuestradas estaban manchadas y no se descarta que se trate de sangre.

Parte del secuestro fue también la escopeta recortada que hallaron los policías neuquinos al atrapar a los sospechosos, al parecer, con un cartucho disparado. El arma iba a ser peritada. Personal de la Comisaría 44 también colaboró en ese procedimiento.

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