Stella Vallejos, referente del organismo, indicó que muchas madres buscaron asesoramiento por agresiones a sus hijos.
Según detalló en la mayoría de los casos son las mamás de los chicos afectados los que se acercan al organismo buscando asesoramiento y contención. “Nuestra recomendación es que todos estén muy atentos a estas situaciones y que quien detecta el acoso en un grupo tiene que saber que lo que está pasando está mal”, remarcó y siguió: “Quienes llegan a hacer las consultas son las madres de los chicos que están siendo víctimas de acoso. En un caso vino también un papá y en otro acompañó a la madre una docente que era la que había detectado el caso de bullying”.
Estar atentos
En ese sentido, la delegada local del Inadi manifestó que se trabaja junto al Ministerio de Educación de la provincia para abordar de manera transversal los casos que son detectados a fin de lograr una reflexión de todo el grupo sobre la situación que están viviendo.
“Nosotros estamos trabajando en articulación con los equipos socioeducativos del Ministerio de Educación. Una vez que se detecta o se sospecha que hay una situación de acoso enseguida se interviene y se busca el diálogo en el grupo áulico y con los padres”, sostuvo y agregó que en los casos en que el acoso llega a internet se vuelve muy difícil de dar marcha atrás. “Nuestras niñas, niños y adolescentes deben saber que tienen que ser responsables con lo que publican porque después resulta difícil borrarlo de la internet”, manifestó Vallejos.
Por último, insistió en la necesidad de que las familias y los educadores estén atentos a las señales que puedan presentarse como miedo a ir a la escuela, pesadillas o cambios en los estados de ánimo. “El bullying es una situación de hostigamiento sostenido en el tiempo. Esas situaciones provocan muchísimo dolor en quien es víctima y merecen la atención de los adultos responsables del grupo áulicos”, indicó.
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