Luego del plenario en San Juan de las centrales obreras de esa provincia, Mendoza, San Luis, La Rioja y Catamarca, presentaron un comunicado conjunto acordando que se incluyan todas las involucradas en el beneficio. Adelantaron que hablarán con Moyano para gestionar una audiencia con la presidenta. A pesar de la cordialidad, no se descartaron bloqueos si el pacto naufraga.
Este martes la central sanjuanina invitó a Rodolfo Calcagni, titular de la CGT oficialista, y a Jorge Córdova, de la disidente, a participar de un plenario junto a sus pares del resto de las provincias del Nuevo Cuyo para acercar posiciones acerca del polémico decreto, y en búsqueda de una tan esperada "reconciliación", después de las amenazas cruzadas de boicots a productos oriundos de cada región.
Aunque Calcagni, si bien afirmó que "los bloqueos están descartados, por ahora", agregó que "nos vamos satisfechos porque fue una reunión productiva en donde limamos asperezas. No nos vamos a enfrentar trabajadores contra trabajadores", razonó ante diariouno.com.ar.
Finalizado el encuentro (que duró cerca de cuatro horas), las distintas CGT elaboraron un documento en el que piden que todas las provincias participen del beneficio.
Por su parte, Córdova indicó que el comunicado será entregado a Hugo Moyano, titular de los gremios a nivel nacional, para que haga gestiones ante la presidenta Cristina Kirchner en procura de obtener una audiencia con la mandataria en las próximas semanas.
"Mendoza no es un paraíso como creen los políticos desde Buenos Aires. En la provincia hay departamentos que son pobres y si no entrara Mendoza en su totalidad en la Promoción, nosotros estaríamos de acuerdo en que los departamentos más postergados estén dentro del acuerdo. Esto se lo vamos a comunicar a Moyano, para que nos dé una mano frente a la presidenta", alegó el mandamás de la disidente a este portal.
El gremialista también aclaró que "los trabajadores no participamos de la judicialización de la Promoción, participaron empresarios" y minimizó el ambiente de conflagración entre centrales que se vivió en los días previos al plenario: "Fue sólo un picudeo, típico del fragor del discurso. Hablamos muy tranquilos", dijo.
Un tanto más belicoso que el disidente y a pesar de los gestos de buena voluntad evidenciados entre las partes en esta jornada, Calcagni no descartó la posibilidad de realizar bloqueos de rutas, como medida de fuerza en un futuro, si el pacto con sus compañeros finalmente naufraga.


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