Desde la Comuna indicaron que las tareas no están paradas. "Tuvimos un retraso en la entrega de los materiales", aseguró Daniel Braga, subsecretario de Tierras y Viviendas, quien está encargado de supervisar el trabajo que se hace sobre Rivadavia
"Queremos dejar en claro que la obra no está parada, tuvimos un retraso en la entrega de los materiales", aseguró Daniel Braga, subsecretario de Tierras y Viviendas de la Comuna, quien está encargado de supervisar la obra que se lleva adelante sobre el principal paseo comercial del distrito.
Desde mediados de enero, la Peatonal Rivadavia está sobrepoblada de materiales de construcción para llevar a cabo su refuncionalización, que consta del cambio total de los pisos, la instalación de dos glorietas por cuadra, todo el equipamiento nuevo y una mayor iluminación.
Según explicó Braga, la obra todavía está entre los tiempos previstos: "el plazo puesto para la empresa era de seis meses y vamos cuatro. Nosotros esperábamos estar más avanzados para esta altura pero tuvimos una serie de retrasos. El último se debe a que no nos entregaron los ladrillos desmontables para los pisos porque hubo un inconveniente con la empresa que los hace. Por eso, queremos dejar en claro que la obra no está parada, tuvimos un retraso en la entrega de los materiales. Esta semana seguiremos como estaba previsto. Mientras se fueron haciendo algunos detalles".
En una entrevista realizada previamente por EL SOL, Braga había estipulado una posible finalización para mediados del mes corriente. Otro de los puntos que seguramente va a ser detonante de controversia y retraso en la obra tiene que ver con las marquesinas de los comercios. La Secretaría de Obras Públicas está trabajando en una ordenanza que regule las medidas de los carteles de los comercios. Desde la cartera aseguran que apuntan a reducir la contaminación sonora. Sin embargo el problema técnico es que con la instalación de las nuevas pérgolas las ambulancias y las autobombas pierden acceso a los edificios de Rivadavia. El miércoles la subsecretaría de Alumbrado Público estuvo trabajando en la cuadra de Mitre a Alvear, para cambiar la intensidad de las luminarias de la zona.
En conflicto
Acceder a Rivadavia desde Yrigoyen hacia San Martín se convirtió en una tarea titánica. La empresa encargada de la obra ha instalado algunos materiales y cercado algunas zonas para el comienzo del trabajo. El resto del espacio está ocupado por los vendedores ambulantes.
Desde la licitación de la refuncionalzación la Comuna ha sostenido que se tendrá que reubicar a los vendedores que hoy trabajan sobre la peatonal. Sin embargo ninguno quiere irse. Habían sugerido la idea de pasarlos a la Galería Colón, pero los ambulantes se niegan.
Con la llegada de los trabajos a la última cuadra, el conflicto se avecina. Necesariamente los manteros tendrán que levantar sus puestos, por lo menos por un tiempo, para que las tareas puedan ser realizadas.
"La intención del Intendente es correrlos de ese lugar y eso va a suceder", aseguró Braga.
Lo cierto es que los vecinos y comerciantes pugnan porque las tareas finalicen cuanto antes en el renovado paseo comercial y no estar en medio de adoquines y baldosas rotas que generan numerosos inconvenientes en la calle más comercial de todo el distrito.
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