A la altura de Rodeo de la Cruz y Jesús Nazareno, se acumula gran cantidad de desecho, a los costados de la ruta 7, principal ingreso a la ciudad capital. Buena noticia: construirán un puente peatonal.
Pero, hay una realidad: la de la basura y los escombros, que los supera ampliamente y no tiene solución, por lo menos por ahora.
Sobre la lateral Norte de la ruta Nacional 7, y más o menos entre los depósitos de la empresa VEA y el sector del puente de hierro ferroviario que cruza el acceso, se desarrollan desagradables basurales que la oscuridad, las personas inescrupulosas y la falta de control ayudan a reproducirse.
Los encontramos a la altura del barrio Cocucci, donde está la calle Famatina, y reaparecen más abajo, siempre en dirección al oeste.
El que está a las "espaldas" del Cocucci es grande y tiene a maltraer a un vecindario que no hace mucho consiguió algunas mejoras.
Beatriz, una vecina, se quejó de la falta de solidaridad de quienes descargan los materiales. "Vienen en camionetas, camiones, carretelas e incluso hemos visto un furgón, descargando desperdicios", sostuvo la lugareña, quien quiere que la comuna actúe con mano dura con los infractores.
Los horarios en que se concretan estas acciones son, preferentemente, nocturnos. Otra residente sostuvo que no justificaba nada lo de los escombros, pero no entendía por qué los desconocidos también arrojan basura domiciliaria común, ya que la Municipalidad de Guaymallén recoge con cierta periodicidad la basura de las casas.
Otra persona expresó que en el sector se ha logrado la ejecución por parte del municipio de cordones, cunetas y banquinas, lo que mejoró el aspecto general.
Además, sobre la Lateral Norte se procedió a reforzar la iluminación, servicio que sin embargo no logró impedir la desaprensión de individuos que utilizan el costado de la transitada ruta nacional como basural.
En otros tramos, el personal municipal abrió zanjas paralelas a la arteria asfaltada, como una forma de impedir que ingresen automotores a esos espacios y limitando de esa forma que se arrojen desechos de la construcción y otros elementos.
Habitantes de los diferentes barrios del área, que se comunican con la lateral norte, solicitan que los obreros de la comuna prolonguen ese zanjeo, que en principio estaría dando como resultado que los inescrupulosos cesen en sus prácticas anti ambientales.
Una de las razones del abandono de escombros en áreas del espacio público, se debe, según fuentes municipales, al hecho de que en las inmediaciones se están construyendo muchas casas en forma particular, y se recurre a carreteleros para retirar los restos materiales inservibles, por resultar la variante más económica.
Como contraste a esta negativa realidad, algunos frentistas industriales han mejorado la parte exterior de sus empresas. Por ejemplo, un fabricante de caños de acero, ha parquizado el acceso a la firma, además de plantar una hilera de árboles. También salones de fiestas situados sobre la lateral del acceso tienen el mismo comportamiento ecologista.
Para salvar vidas
También en esta parte de Guaymallén, a la altura del kilómetro 1035, al lado de la Cooperativa Acceso Este Ltda, avanza la construcción de una nueva pasarela sobre la ruta Nacional 7 o Acceso Este.
La obra es ejecutada por Andes Vial, uno de cuyos ingenieros perdió la vida hace dos semanas y una ingeniera de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) quedó gravemente herida, al ser atropellados por un automóvil al mando de una conductora.
Pese a este sino trágico que ya no podrá borrar el cruce aéreo, los técnicos de la DNV esperan que con este trabajo disminuyan los riesgos de las personas que cruzan la peligrosa calzada para ir a sus empleos, al mercado cooperativo y a otros lugares.
De acuerdo al testimonio de los empleados de la cooperativa, Jorge Vallone y Carlos Quiñones, en los últimos años han fallecido atropellados por lo menos 10 personas, cuando intentaban pasar de un lado a otro del camino. Los pobladores contaron que Carlitos, un niño changarín de 13 años, inauguró la serie de infaustos episodios.
La estructura del puente será sostenida por vigas, y todo el conjunto llevará una jaula recubierta que impedirá que se arrojen elementos desde la altura hacia la calzada o hacia ese lugar.
La inversión es de $ 4,5 millones y estará lista en unos 50 días. El paso tendrá iluminación en los puntos de acceso, y el resto recibirá la iluminación de la ruta.
Los vecinos de los diferentes barrios de las cercanías, como La Palaya, Cocucci, San Cayetano, Aatra, y otros podrán cruzar de sur a norte y viceversa, sin riesgos.
El alumno Maximiliano Weber (15) , que cursa en la escuela Madre Teresa de Calcuta, sigue cruzando la peligrosa doble vía, pero dijo que lo pensará cuando el paso elevado esté listo.
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