El ministro de Producción, Juan Accatino, destacó hoy la media sanción que dio la Cámara de Diputados de la Nación a la Ley que prorroga y actualiza la existencia del Fondo para la Recuperación de la Actividad Ovina (FRAO).
En ese sentido, Accatino señaló que “veníamos luchando por esta Ley hace mucho tiempo, fundamentalmente las provincias patagónicas, ya que tenemos entre el 50 y 60 por ciento de los recursos. El presupuesto mínimo se actualizó. Hace diez años hablábamos de 20 millones de pesos, que eran 20 millones de dólares. Ahora será de 80 millones de pesos”.
Asimismo, el ministro aclaró que este año el presupuesto ya fue ejecutado y esta modificación no está incluida en el presupuesto, con lo cual quedará a criterio de lo que disponga el Ministerio de Agricultura de La Nación.
Cabe señalar que la modificación a la ley Ovina (25.422) pasará al Senado de la Nación, que daría curso a esta normativa a principios de mayo.
Al respecto, el titular del Ministerio de Producción destacó que “existe un compromiso de los senadores, que tratarán aproximadamente dentro de quince días y será Ley. Nosotros seguiremos trabajando con esta herramienta que es muy importante para el sector ovino”.
Finalmente, Accatino afirmó que la Ley Ovina permitirá seguir desarrollando todos los programas, ya que hoy el verdadero sustento del Plan Ganadero Ovino es la Ley Ovina, una ley de recuperación que fue diseñado en un momento tan difícil como este”.
Ley Ovina
La Ley 25.422 para la Recuperación de la Ganadería Ovina, fue sancionada el 4 de Abril de 2001, con el objetivo de lograr la adecuación y modernización de los sistemas productivos ovinos que permita la sostenibilidad a través del tiempo y consecuentemente, permita mantener las fuentes de trabajo y la radicación rural.
Esta Ley comprende la explotación de la hacienda ovina que tenga el objetivo final de lograr una producción comerciable ya sea de animales en pie, lana, carne, cuero, leche, grasa, semen, embriones u otro producto derivado, y que se realice en cualquier parte del territorio nacional, en tierras y en condiciones agroecológicas adecuadas.
Asimismo, impulsa la adopción de modernas tecnologías que conducirán a incrementar los porcentajes de corderos logrados, incrementar la productividad por hectárea y mejorar la calidad de la lana. Tanto en el medio rural como industrial.
Por su parte, tiene como objetivos el aumento de ingresos netos y valor agregado, desarrollo de recursos humanos, mejora del status sanitario de las majadas, aumento de la facturación global del sector, conservar y mejorar los recursos naturales involucrados, mejora en la calidad de todos los procesos y aumentar el stock ovino nacional.
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