El abuso económico sigue afectando a cientos de abuelos santiagueños

El abuso económico sigue siendo el mayor de los problemas que afrontan cientos de abuelos de Santiago del Estero, según los datos que maneja la Oficina de Adultos Mayores que funciona en la órbita de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la provincia. Desde su creación a fines de 2009, se han receptado entre cinco y siete denuncias de este tipo en el organismo, de mayores tanto de esta capital como del interior.
Otro de los problemas que se ven con frecuencia en la oficina, es el abandono de los abuelos por parte de sus cuidadores o de los familiares que los tienen a cargo.

La responsable de la oficina, Norma Vidarte, adelantó que el próximo mes de junio se desarrollarán en Las Termas de Río Hondo jornadas de concientización sobre la importancia del respeto de los derechos de los adultos mayores, destinadas a la comunidad en general.

En diálogo con EL LIBERAL, Vidarte explicó que “cada mes ingresan a la oficina denuncias que se presentan por la violación de los derechos de los adultos mayores”, y que “los abusos más frecuentes tienen que ver con la parte económica, el abuso financiero”, por parte de quienes tienen poderes para percibir las jubilaciones o pensiones y no destinan el dinero a su cuidado y su mantención.

“En estos últimos meses se han atendido casos que tienen los mismos parámetros de siempre. Giran en torno de la discusión por el dinero que cobran los adultos mayores, y que al final son los menos beneficiados porque no se lo ocupa para mejorar su calidad de vida”, ahondó la funcionaria.

Otro de los temas recurrentes es “el abandono de los cuidadores, tarea que recae en los familiares, porque muchas veces no saben cómo manejar al adulto mayor, y cuando trabajan mucho tiempo con él, sufren de estrés, y por lo tanto, también deben ser preparados para llevar de la mejor manera este acompañamiento”.

Denuncias

Según los datos que obran en la Oficina de Adultos Mayores, en los últimos tiempos aumentaron los episodios de maltrato contra los abuelos, y en promedio se receptan siete denuncias por mes, referidas a situaciones de maltrato psicológico y físico, aunque en esta última instancia se da en menor medida. Las presentaciones las realizan vecinos o parientes lejanos de las víctimas.

“Lo que mayormente vemos son abusos patrimoniales o financieros. Es la típica situación en la que un familiar que se desempeña como apoderado para cobrar la jubilación o la pensión, no utiliza ese dinero para la atención del adulto mayor sino para otros fines, es como que ven el aporte del adulto mayor como un ingreso más para sostener al grupo familiar”, revelaron fuentes del organismo.

De todos modos, en la Oficina admiten que los casos denunciados “son pocos para las situaciones que se viven en la realidad, porque es un tema que todavía está indivisibilizado y cuesta mucho asumirlo por parte del mismo adulto mayor de reconocer que sufre situaciones de maltrato”.

En relación con estas situaciones de vulneración de derechos y de violencia hacia el adulto mayor, la característica dominante es que no es la víctima la que realiza la denuncia, sino que llega a través de un tercero, que puede ser un vecino que conoce la situación o un familiar que no es el que tiene a cargo a esa persona mayor, o de algún organismo oficial como la Comisaría del Menor y la Mujer.

La Oficina brinda asesoramiento en caso de que se requiera una intervención judicial, facilitando el contacto o seguimiento con las defensorías y las comisarías, “pero es fundamental que la persona que viene a hacer la presentación sea la que asuma el compromiso activo de llevar adelante el proceso”.

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