Dos abuelos graves tras incendio en un geriátrico

Dos abuelos graves tras incendio en un geriátrico
El siniestro ocurrió anoche en un hogar de ancianos ubicado en la calle Juan XXIII de Cipolletti.

Minutos antes de las 20 de ayer se produjo un incendio en un geriátrico ubicado en la calle Juan XXIII 738 de esta ciudad. En la vivienda funciona el hogar de ancianos San Gabriel.

Como resultado, ocho abuelos fueron trasladados de urgencia al Hospital Pedro Moguillansky. Al cierre de esta edición, la salud de dos de ellos era de suma gravedad, por lo que requirieron internación en una sala de terapia intensiva. Sin embargo, el hospital local no contaba con las camas disponibles y se procedió a trasladarlos. Uno fue llevado al Sanatorio Río Negro y el otro a una clínica privada de General Roca.

El resto de los abuelos continuaban anoche en observación, aunque sin riesgo de vida. En tanto, tres policías también recibieron atención médica y fueron dados de alta luego de que recibieran las curaciones.

Según informaron desde el cuartel de Bomberos Voluntarios, “todo se habría ocasionado por un cortocircuito, que provocó que un colchón se prendiera fuego”.

Si bien los heridos presentaban varias quemaduras, la mayoría padecía serias deficiencias en el sistema respiratorio a causa de la inhalación de monóxido de carbono.

La directora del hospital local, María Luz Riera, admitió que el centro no cuenta con la autorización correspondiente, aunque sí se iniciaron los trámites para la regularización. Sin embargo, aseguró que “sí contaba con la habilitación expedida por Bomberos”. Se trata de un geriátrico que anteriormente funcionaba, de manera legal, en la Isla Jordán.

Operativo rescate

Vecinos del sector fueron quienes dieron la alarma de lo que ocurría. Los primeros en llegar fueron efectivos policiales de la Comisaría 24, quienes ingresaron para socorrer a las personas que se encontraban en el interior de la vivienda. La falta de indumentaria acorde y de elementos específicos causó serias lesiones en los policías.

Cuando llegó la ambulancia de la Salud Pública el panorama era desolador: ancianos en la vereda y policías empapados en el piso.

Desde la Policía contaron que “cuando ya se estaba terminando la tarea de rescate, se dieron cuenta de la ausencia de uno de los abuelos. Los policías ingresaron a la vivienda y lo encontraron debajo de una cama".

El primero y el último de los ancianos en ser retirados del lugar serían quienes peor estado de salud presentaban.

Se trata de pacientes que, además, sufrían insuficiencias respiratorias con anterioridad al siniestro.

Comentá la nota