“Por más que ya este rozando los 80 y no tenga la obligación de votar, personalmente entiendo que estar tantos años sin poder elegir democráticamente y ahora que sea algo continuando de casi treinta años, me entusiasma a no faltar ahora, por más que tenga bastantes achaques”, expuso don Remigio Díaz.
Incluso advertían que “aunque todo se esté modernizando ahora con las computadoras y el Internet, yo mantengo mi libreta, es mi tesoro que siempre cuide y conservo”,
Varios de estos ancianos exhibían verdaderos tesoros, es que sus Libretas Cívicas exhiben sellos de procesos comiciales de la década del 50, por lo que no faltaron los nostálgicos recuerdos al general Juan Domingo Perón, a Evita, Arturo Illia, y otros grandes próceres de la política argentina.
Poco antes de que su joven nieto lo dejara frente a la mesa de voto asignada, doña Juliana comentó con una conocida acerca la molesta artrosis, pero que pudo más la opción electora porque dijo que siempre le gusto votar, y picaronamente dijo que no tardaría mucho mas allá de las dificultades para desplazarse, porque aclaro que “tengo la boletita en mi bolsillo”.
Comentá la nota