El penitenciario reconoció ser el responsable de los golpes al animal, pero se aclaró que lo hizo para defenderse. Al no haber pruebas que demostraran su intención de matarlo la causa se cerró. Los supuestos protectores no fueron a declarar
Ayer se realizó la audiencia de conciliación entre los abogados querellantes que asistían a una entidad de derechos de animales y los de Julio Monzón, el hombre cuestionado, en especial en las redes sociales como el responsable de la agresión. En el juzgado de Patricia Yedro, se coincidió en que el penitenciario reconoció ser el responsable de los golpes al animal, pero se aclaró que lo hizo para defenderse. Al no haber pruebas que demostraran su intención de matarlo la causa se cerró.
El penitenciario logró su absolución ya que nunca fueron a declarar los testigos claves que aparentemente vieron cómo fue el ataque.
Según diario Uno, hubo una falta de compromiso para repudiar del dueño del perro, de la novia, de los vecinos y en especial de “supuestas” protectoras de animales que en facebook aseguraron saber qué pasó y tener elementos de pruebas contundentes contra el penitenciario.
Mucha gente tomó partido para condenar públicamente a Monzón y las redes sociales se convirtieron en el tribunal popular que llegó a pedir cárcel y expulsión del uniformado de su trabajo. Mucha gente opinó, pero al ser convocada a declarar nunca fue.
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