El trabajo arrancó en diciembre, pero la contratista dejó un desastre en la cuadra de Montevideo al 2700. Ya interviene el Concejo.
Los vecinos dicen que ya intentaron todo: llamaron a la EPE, a la Municipalidad y hasta a la firma que en los dos carteles ubicados sobre los corralitos (sólo uno queda en pie, porque el otro está literalmente esparcido por la vereda) aparece como supuesta contratista: Marcos Fernández SRL, con un teléfono de Venado Tuerto.
El tema es que el arreglo empezó en diciembre pasado, supuestamente para solucionar un "problema eterno" en una subestación transformadora subterránea que se inundaba "con cada lluvia" y traía problemas en la prestación del servicio, contó ayer el concejal Carlos Cardozo.
Los vecinos no tienen a quién recurrir para que de una buena vez culmine la obra. Aunque 20 días atrás una cuadrilla de operarios finalmente les tapó la zanja abierta hacía ya cuatro meses, los problemas no terminaron.
Así, las vallas de los corralitos siguen desparramadas por la vereda, entre parches de cemento y pilas de baldosas que se fueron achicando gracias al robo hormiga o el uso como proyectil que le dieron algunos hinchas de Ñuls a la salida de la cancha.
Para peor, bien frente a la salida del garaje de Montevideo 2735 alguien (¿la contratista?) dejó una madera para que sobre ella pasen los autos. A los consorcistas les parece peor el remedio que la enfermedad.
"Desde antes de Navidad que nos dejaron con este desastre", disparó Julia, secretaria de una oficina ubicada justo a la obra inconclusa. "Llamamos a la EPE, pero nos dijeron que ni registro tienen", abundó.
Graciela, dueña de un local de uniformes situado en el peor tramo, agregó que "la gente se lleva las cosas por delante y algunos hasta se han caído porque por acá no se puede ni caminar". También advierte sobre el peligro de que el sector frente a la cochera "ceda y se pueda hundir al paso de un auto".
"Eso es lo peor, pero también pasan cosas más pequeñas, como que se junta basura y ni siquiera se puede barrer", afirmó.
En un nuevo intento de solución "después de cuatro meses y diez días", un vecino de Montevideo 2735, Irnaldo Berretoni, ayer telefoneó a la firma de Venado Tuerto. Como respuesta le prometieron "tomar el reclamo".
Pero, como los tiempos vienen ya muy elásticos, el PRO elaboró un proyecto de decreto por el que pidió que, "de manera urgente y perentoria", la Intendencia exija a la EPE "la inmediata reparación de las veredas" de Montevideo al 2700.
Es más: los ediles solicitaron que, "si no se inició la vía administrativa, se realice esa gestión de manera expeditiva", y si el trámite ya se concretó sin respuesta positiva, encaren "las acciones legales correspondientes".
"Tras la dura situación que vivieron decenas de miles de rosarinos durante diciembre y enero al verse interrumpido el esencial servicio de energía eléctrica en numerosas zonas de la ciudad, al parecer algunos usuarios siguen padeciendo las consecuencias de las obras de emergencia que la EPE debió acometer ante las continuas fallas en el sistema", indicaron.
Fuentes de la EPE sostuvieron que, pese a la tardanza, los trabajos de la contratista aún "están dentro de los plazos legales".


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