Abrió Bosque Neón, otro espacio para el arte contemporáneo

Abrió Bosque Neón, otro espacio para el arte contemporáneo

La apuesta corre por cuenta de dos artistas: Nani Franzgrote y Daniela Gineste. El reducto inauguró en un local de una galería céntrica y además de cobijar exposiciones, se plantea como “tienda de artes y objetos”. Numeroso público asistió a la apertura.

 

La galería no es la más elegante de Bariloche y no tiene por qué albergar esa intención pero a consecuencia de ese entorno, más resalta el austero cuidado de Bosque Neón, un espacio que creemos inédito. De sus blancas paredes penden obras de arte, en su espacio cobran cuerpo esculturas y de sencillos exhibidores, sobresalen publicaciones de fotografía, fanzines solemnes u objetos de diseño.

 

El nuevo reducto se inauguró el último sábado y a juzgar por la concurrencia, su apertura despertó considerables expectativas ya que se colmó. Si bien en estos casos –inauguración de un nuevo lugar para el arte contemporáneo- la muestra primigenia suele pasar a segundo plano, hay que decir que Bosque Neón abrió con Fauna # 1, una exposición que reúne obras de diversos lenguajes y técnicas.

“Para esta primera invitamos nosotras de manera directa, pero después pensamos abrir las convocatorias”, le dijeron a “El Cordillerano” Nani Franzgrote y Daniela Gineste, entusiastas emprendedoras de la audaz iniciativa, artistas ellas mismas que al menos en esta ocasión, eligieron no exponer. Entonces, Fauna # 1 se conforma con trabajos de Ramairas Alvareidas, Marino Balbuena, Martina Cianis, Marcelo Iglesias, Daniel Marcolini, Panda, Ángeles Peña y Rosana Schoijet.

Las organizadoras tienen ideas claras. “Bosque Neón surge por las ganas de crear un espacio habitable y de reunión, donde confluyan el arte, el diseño y lo cotidiano. Es una galería y tienda de arte y objetos. Un lugar en el que se propiciará el intercambio de saberes y prácticas entre pares, donde en reciprocidad coincidan la creatividad, las ideas y los oficios”, según plasmaron en la invitación a la apertura.

Además, “Bosque Neón evoca un paisaje habitual a nuestro entorno, y lo atomiza estelarmente en el elemento Neón (Ne), que se encuentra en pequeñas cantidades en la Tierra, pero en todas partes en el universo. Encarnando así el espíritu de este espacio, con la intención de generar una zona intersticial entre diferentes dimensiones del ámbito artístico”, apunta el texto.

As en la manga

Mientras hacían de anfitrionas y terminaban de ultimar detalles, Franzgrote y Gineste anticiparon que prevén imprimirle dinamismo el espacio pero prefirieron no revelar de qué manera buscarán su vivacidad. “Tenemos algunas cartas guardadas bajo la manga”, bromeó la segunda, quien admitió que Bosque Neón es una galería de arte, pero también “una tienda” cuyo movimiento pueda aportar a la continuidad del proyecto.

Una primera visita el local provocará que la mirada se detenga en objetos de diseño. En la vidriera, se destacan publicaciones, billeteras y un dibujo que lleva como título “Trópico de Capricornio”. En cuanto a Fauna # 1, agrupa a quienes “viven” en la fronda. El catálogo destaca “Mamá”, de Alvareidas, un trabajo que se vale de técnicas mixtas que data del año en curso y juega con cuerpos “reales” y de peluches. Balbuena trabaja en gofrados sobre papel de algodón, breve conjunto de obras que aporta quietud a la blancura. De Cianis pueden apreciarse tres pequeños óleos sobre madera (de 14 centímetros por 14 centímetros), de los cuales la publicación artesanal destaca “Bahía Creek”, obra que la artista culminó en 2012.

Con los aportes de Marcelo Iglesias el arte cobra dimensión, ya que se trata de esculturas. En particular, sumó “Encuentros” una “escena” en la que una silueta humana se topa con un insecto particularmente grande. En su caso, Iglesias se vale de modelado de masilla epoxi, más chapa reciclada y una base de acrílico. Por otro lado, difícil que los dibujos de Daniel Marcolini no arranquen una sonrisa cómplice. Comparte con el público creaciones de la serie “Peter Pan”, que elaboró durante 2014.

En algún sentido sus obras se emparentan con las de Panda, aunque en el último caso cobran relieve los materiales. Para su “Mayo: el clima, la persona”, aclara que se valió de “portaminas sobre hoja de repuesto escolar encontrada de los años 80”, aunque el trabajo date de 2014. Como contrapartida, en las fotografías analógicas de Ángeles Peña predominan el color y los panoramas. Puede “oírse” el rugido de las olas que braman en “Puerto Escondido”, estampa de 2012. Rosana Schoijett también se vale de la fotografía para expresarse, pero lejos está de la figuración. Entre otras, pone a consideración del público “Silueta planta #007”, en versión “copia giclée”. Tales los integrantes de Fauna # 1, denominación que de manera implícita, anuncia una segunda parte. Bien por Daniela y Nani.

Puertas abiertas

Bosque Neón abrió sus puertas en Mitre 415, en particular en el Local 19 de la Galería Miyel. Ya tiene su lugar en Facebook: bosqueneon. Funciona de ahora en más de lunes a sábado desde las 15:30 hasta las 20:30. Es intención de sus impulsoras que el espacio sirva como ámbito de encuentro de los artistas de Bariloche y que de esos cónclaves, surjan ideas que puede tornarse realidad en el futuro.

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